Especialistas nacionales e internacionales analizan del 5 al 7 de octubre la relación entre paisaje sonoro, arquitectura, espacio público, ciudadanía y salud.
Los sonidos de una ciudad forman parte de su historia, identidad cultural y dinámicas de convivencia, pero cuando se transforman en contaminación acústica también pueden generar molestias, alteraciones del sueño y afectaciones a la salud física y psicológica.
Estas relaciones entre sonido, ciudad y sociedad son analizadas del 5 al 7 de octubre en la BUAP durante el Tercer Coloquio Internacional “Paisaje sonoro, espacio público y ciudadanía en centros históricos y urbanos”, organizado conjuntamente por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Durante tres días, estudiantes, docentes y profesionales nacionales e internacionales intercambian conocimientos sobre acústica, diseño, arquitectura y fenómenos socioculturales relacionados con los sonidos presentes en las ciudades.
Los sonidos también construyen identidad
Durante la inauguración, la directora de la Facultad de Arquitectura de la BUAP, Gloria Carola Santiago Azpiazu, destacó que los sonidos que rodean diariamente a las personas integran lo que se conoce como paisaje sonoro.
Estos sonidos forman parte de la historia de las ciudades, pero también intervienen en la construcción de la identidad cultural y las formas en las que las personas conviven dentro del espacio urbano.
Por ello, Santiago Azpiazu destacó la importancia de estudiar estos fenómenos y analizar su impacto sobre los entornos urbanos.
El coloquio plantea así una discusión que trasciende el estudio técnico del sonido para analizar también sus dimensiones sociales, culturales, arquitectónicas y urbanísticas.
Buscan revalorizar el espacio público
Por su parte, Luis Antonio Lucio Venegas, coordinador académico de Ciudad Universitaria 2, señaló que el encuentro permitirá revalorizar el espacio público y generar una mayor corresponsabilidad para su conservación.
El análisis del paisaje sonoro permite estudiar cómo se viven y utilizan calles, plazas, centros históricos y otros espacios compartidos, además de las transformaciones que experimentan como consecuencia de las dinámicas urbanas.
En un mensaje grabado, Yadira Zavala Osorio, Rectora de la Unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana, recordó que este coloquio surgió en el marco de la conmemoración del 50 aniversario de la UAM.
Desde su creación, el encuentro tiene como objetivo generar una discusión académica sobre la relación entre el sonido y la ciudad.
Ruido urbano puede afectar sueño y salud
Uno de los puntos centrales de la discusión es la contaminación acústica y sus consecuencias para quienes habitan las ciudades.
Durante la primera conferencia, Miguel Ausejo Prieto, vicepresidente de la Sociedad Española de Acústica, planteó la necesidad de que las ciudades del siglo XXI desarrollen mecanismos para controlar este tipo de contaminación y diseñen alternativas adecuadas para disminuir sus efectos.
El especialista explicó que el ruido puede influir en la salud física y psicológica, particularmente cuando provoca molestias, alteraciones del sueño y otros cambios severos.
La problemática convierte al manejo del sonido urbano en un tema que involucra no solamente a especialistas en acústica, sino también a quienes participan en la planeación, arquitectura y diseño de las ciudades.
Tres días para estudiar cómo suenan las ciudades
El Tercer Coloquio Internacional se desarrolla durante tres días, del 5 al 7 de octubre, con participación de estudiantes, académicos y especialistas nacionales e internacionales.
Las actividades abordan desde diferentes disciplinas la relación entre acústica, arquitectura, diseño, espacio público y ciudadanía.
La colaboración entre la BUAP y la UAM busca generar un espacio para discutir cómo los sonidos intervienen en la construcción de los centros históricos y urbanos, así como la necesidad de diseñar ciudades que consideren también la dimensión sonora dentro de su desarrollo.
De esta manera, el paisaje sonoro se plantea no únicamente como aquello que se escucha diariamente, sino como un elemento que puede revelar cómo se vive una ciudad, cómo se relacionan sus habitantes y de qué manera el entorno urbano repercute en su bienestar.