Veintinueve países firmaron el tratado que crea la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO), con sede en Shanghái y respaldo de la ONU para promover un desarrollo seguro, ético y coordinado de esta tecnología
China dio un paso clave en la gobernanza global de la inteligencia artificial con la creación de la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO, por sus siglas en inglés), un nuevo organismo intergubernamental que buscará coordinar políticas internacionales para el desarrollo, regulación y uso seguro de esta tecnología.
La iniciativa fue formalizada durante una cumbre celebrada en Shanghái, donde representantes de 29 países firmaron el tratado constitutivo que establece a la WAICO como una organización internacional independiente con sede en esa ciudad.
El nuevo organismo nace con el objetivo de impulsar la cooperación internacional en materia de inteligencia artificial, establecer principios éticos y operativos para los sistemas autónomos y promover estándares comunes que favorezcan un desarrollo tecnológico seguro, justo y en beneficio de la sociedad.
De acuerdo con el tratado, la WAICO también buscará fortalecer la gobernanza global de la IA frente al crecimiento acelerado de esta tecnología y a la diversidad de regulaciones existentes entre distintos países, promoviendo una mayor coordinación internacional.
La firma del acuerdo fue encabezada por el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, quien suscribió el documento en representación del gobierno chino, reafirmando la apuesta estratégica de Beijing por consolidarse como un actor central en el desarrollo y regulación de la inteligencia artificial a nivel mundial.
Entre los miembros fundadores se encuentran países como Rusia, Pakistán, Indonesia, Kazajistán y Laos, además de otras naciones que integran este nuevo mecanismo de cooperación internacional.
La ceremonia contó también con la presencia del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, cuya participación otorgó mayor respaldo institucional a la iniciativa y reflejó el interés internacional por establecer reglas comunes que permitan enfrentar desafíos como la desinformación, la ciberseguridad y el uso indebido de los sistemas de inteligencia artificial.
El acuerdo establece que la organización actuará bajo los principios de la Carta de las Naciones Unidas, promoviendo la cooperación entre los países miembros, un enfoque centrado en las personas y el beneficio compartido del desarrollo tecnológico.
Entre los principales retos que enfrentará la WAICO se encuentran la armonización de normas sobre propiedad intelectual, el intercambio transfronterizo de datos y la seguridad cibernética, temas que actualmente generan diferencias entre las principales potencias tecnológicas.
Los países firmantes buscan construir un marco internacional que garantice que la inteligencia artificial evolucione de manera responsable, transparente y segura, favoreciendo una gobernanza global capaz de responder a los desafíos tecnológicos del futuro y de impulsar un desarrollo ordenado en beneficio de la humanidad.