No crea en las encuestas y mucho menos en la prensa que le diga: ‘Tuve acceso a encuestas reales’
Hoy en día, resulta común leer a periodistas ‘serios’, ‘críticos’ e ‘independientes’ haber tenido acceso privilegiado a las encuestas reales, no les crea del todo.
Regularmente las plumas al igual que las encuestas son manipuladas para impulsar narrativas en las redes sociales o para convencer a políticos y empresarios de que ‘equis’ es el bueno y en un ejercicio estratégico dirán que ‘Y’ es el malo y no repunta, la duda es: ¿Por qué patear un perro muerto?
Las encuestas tienen dos resultados:
El primero es el que se realiza con fines estratégicos y es fundamental para la toma de decisiones.
El otro es cuando se contrata con fines de difusión pública. Regularmente se manipula y es el que se le muestra a la prensa que dice haber tenido ‘acceso exclusivo’.
Hay personajes que de la noche a la mañana crecen extrañamente, sus patrocinadores contratan a medios, mismos que construyen la idea de que el nivel de conocimiento es alto y sus negativos bajos. Aunque en la realidad cuando caminan por la calle son totalmente ignorados por el pueblo bueno y sabio.
En este frenesí de que ‘supuestamente’ las candidaturas se definirán por encuestas los resultados son variados, contrastantes e incompatibles incluso, cada candidato tiene la suya en donde obviamente son un fenómeno mayor a la selección de futbol.
Al final hay ganadores y perdedores.
La prensa ganadora dirá: ‘Se los dije’
La prensa perdedora se llenará de excusas:
– Me dieron otros datos.
-El electorado es volátil.
-Jugo en contra el voto oculto
-Yo solo escribí la fotografía de ese momento.
Bla bla bla bla.
Pero hay un punto bueno dentro de todo lo malo, muy cínico pero real: No crea en las encuestas y mucho menos en la prensa que le diga: ‘Tuve acceso a encuestas reales’