“¿CÚAL ES EL MIEDO?”.

HÉCTOR M. PÉREZ

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Los acontecimientos que diario vive la ciudadanía, por una delincuencia cada día más violenta, me permite llevar a la reflexión de ejercer un Derecho Constitucional plasmado en su Artículo 10, que permite que cada Ciudadano puede poseer Armas en su domicilio, para su seguridad y legítima defensa, de sus familiares y su patrimonio, criterio que puede resultar controversial para unos y atinado para otros.

 

 

Los puristas del análisis pueden estar en contra y lo entiendo, pero si vemos nuestra cruda realidad, podemos entender que la Ley de Armas de Fuego y Explosivos, se dio en un México que estaba con un problema de Grupos Subversivos, su publicación fue el 11 de enero de 1972 lo que en funciones lleva 52 años, nada más por el tiempo es oportuno dimensionar que nuestra Sociedad ha cambiado para bien y para mal, nosotros tenemos ese derecho de poseer un arma para nuestra defensa y, que la Autoridad sea madura para entender que los civiles podemos estar igual o mejor preparados para operar un arma y, no solo los Militares que son quienes dicen, quien sí y quién no.

 

 

Nadie quiere en su reflexión andar armado y matando personas, sino al contrario, llevar un arma para evitar ser asesinado en cualquier momento de un robo, extorsión y todo lo que está nueva vida nos pone en riesgo y enfrenta.

 

No se podría entender, que ser violento conduce a nada bueno, pero tampoco es que llevar un arma es producto de estar acorde a que un Gobierno ausente nos dicte para no poseerla y, que uno debo de ser tolerante con la delincuencia.

 

 

El portar un arma, es también el entendimiento de que tenemos un Gobierno limitado para defender a cada ciudadano de forma personalizada, no alcanzaría ni con el Ejército, Guardia Nacional o Policías para ello, ni tampoco decir que lo que lo que se está haciendo sea lo correcto para salvar nuestra integridad, si los propios Guardianes del Orden, se ven amenazados.

 

 

El efecto de sentirse indefenso, es el peor de los síntomas que podemos padecer, es mejor estar preparados, la frustración de cualquier Jefe o Jefa de familia, de no poder defender a sus seres queridos, motiva a quien sea de estar armado, ¿Quién no ha escuchado?, si tuviera un arma no hubiera sido igual.

 

 

A todos nos debe de llegar el tiempo de partir a otro plano, pero no de que nos maten sin una respuesta por estar sin con que defenderme, hay que morir con la dignidad de persona buena, en el regazo de una cama y no en la banqueta de cualquier ciudad en manos de unos criminales.

 

 

Las historias del mundo, nos dan respuestas puntuales de lo que describo:

 

En 1911, Turquía implemento el control de armas y, entre 1915 a 1917, 1.5 millones de armenios incapaces de defenderse fueron exterminados.

 

En 1929, la Union Soviética, estableció el control, y, de 1929 a 1953, 20 millones de disidentes fueron asesinados por no poderse defender.

 

Así como los ejemplos anteriores sucedió también en Alemania en 1938, en China en 1935, en Guatemala en 1964, lo que en este análisis les comparto que alrededor del mundo en el pasado siglo XX, han sido asesinadas 56 millones de personas debido al control de armas, que los Gobiernos implementan para un Control Social, que en el mayor de los casos es evitar Guerras Civiles por asuntos meramente Políticos.

 

 

México como lo describo en el comienzo, en 1972 se implementó ese Control de Armas y, como lo cito porque la disidencia Política era palpable, quienes tienen el Poder es deber, analizar los pros y los contras de ser más flexibles y no tratarnos como personas sin criterio para actuar ante un peligro, si se preguntan que sea sin control alguno les respondo que no, cualquier permiso debe tener candados que quien posea un arma esté obligado a prepararse y tener constantes exámenes de aptitud y de control mental.

 

 

Los ciudadanos que respetan la Ley, son los perjudicados de no tener un arma, los desadaptados, ellos no necesitan ni de Leyes ni de Permisos, así estamos ante la disyuntiva de que quien delinque no le pasa nada y quien obedece nuestras Leyes está ante todo el peso de la Ley, valga la redundancia y, pareciera que suena bizarro.

 

 

Por un momento pongámonos a pensar, si el número de ciudadanos armados, preparados con entrenamiento bien diseñado y con interés de ser libres de la Delincuencia, serian un Ejército muy superior a los Ejércitos del Crimen Organizado, que con ello no tendrían eso que tiene a su favor, de provocar miedo y terror en el Ciudadano por encontrarse indefenso, así sabrían que recibirían una respuesta acorde a su intención.

 

 

Esa prohibición, impuesta por las Fuerzas Armadas que también son ciudadanos, pero que están entrenados para el uso de las armas, seria de igual circunstancia si el ciudadano de a pie también lo está para defender su vida, la de los suyos y sus bienes, con la obediencia de saber que todo aquello que no se justifique tendrá consecuencias, la Constitución consagra el precepto fundamental de los Derechos Humanos, ¿Acaso no es parte el defender nuestra propia vida y la de nuestra familia y bienes?, los Gobiernos nos tienen como personas desposeídas de lo que en Derecho es permitido.

 

Existen controversias de la Suprema Corte, donde si bien determina que en el domicilio está permitido tener un arma, pero en algún negocio no, como si ello no fuera una extensión del mismo, el Artículo 15 y 16 de la Ley de Armas, limita de forma subjetiva donde se puede tener el arma, el 9 y 21 de la misma Ley, determina que en el primero que será el domicilio que habita y caso contrario de no ser así se puede considerar posesión injustificada de armas y, el 21 y si se tienen dos armas debe ser en un solo domicilio, así que quienes tienen un negocio donde se presentan los peligros que vemos a diario pueden inclusive estar sujetos a ser consignados por posesión de armas, así de controversial la Ley de Armas.

 

Lo antagónico del tema de poseer un arma por los ciudadanos hace pensar que si bien la Secretaría de la Defensa Nacional, tiene su tienda y oferta la venta de armas, es todo un argumento el poder alcanzar la compra y mucho menos la portación y, que está última, es la realmente necesaria en un México plagado de Criminales, que ellos no cuentan con permiso alguno ni para portar arma y muchos menos para arrancar la vida de quien se les ponga enfrente.

 

Amnistía Internacional, determina que diario mueren 600 personas por la violencia con armas de fuego, pero lo que a nosotros nos compete es que aquí esos muertos son Ciudadanos sin poder defenderse de la Delincuencia, se entiende que Amnistía lo determine por infinidad de lugares en el mundo donde hay exterminios por razones Raciales, por Conflictos Bélicos y de una violencia de género tan lamentable, pero hoy, lo que se debe atender por nuestras Autoridades, es la urgente necesidad que la Sociedad mexicana no esté en riesgo, cuando entiendan que México requiere tener un Gobierno donde todos contamos y pensamos y, que no es a través de una Clase Política que creen saber todo y que nos manejan a su antojo, es como solucionaremos nuestro principal mal, que es la Inseguridad.

 

En el análisis de cada uno de nosotros, tendremos nuestro propio criterio de estas Reflexiones que les comparto, pero creo que es tiempo de exigir una mayor atención a el origen de nuestro mal que es la falta de cómo defendernos con firmeza de esa plaga llamada Inseguridad, que a la Autoridad le falta aplicar medidas radicales y, que quienes trasgreden la Ley que afronten las consecuencias, o de unos ciudadanos dispuestos a defenderse por si mismos.

 

“Las Armas de fuego son las segundas en importancia tan solo después de la Constitución, ellas son los dientes de la libertad de la gente”. (George Washington)

 

 

 

 

 

 

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