El sentido de la Seguridad Pública

A partir de una realidad compleja; y sobre todo descuidada, en donde los índices de violencia y criminalidad han sido exponenciales, la Seguridad Pública debe de entrar a ejercer un control efectivo y sobre todo libre de corrupción, sobre las amenazas que día a día la delincuencia ensaya nuevos métodos de ataques al ciudadano.

         El mantener el orden social; es fundamental en el quehacer diario de las corporaciones policiales, ya que este tipo de Seguridad es factor importante en la construcción de espacios de convivencia más democráticos.

         Los desafíos a los que se enfrentan Puebla; son de diversa índole, pues se han convertido en factor primordial en la agenda del Estado, como consecuencia del incremento de las nuevas formas de violencia y criminalidad lo que ha planteado nuevas estrategias para atacar la vulnerabilidad del Gobierno frente a la Delincuencia.

         La Seguridad Pública; es una condición necesaria, para el funcionamiento de la Sociedad, por lo tanto es un Derecho Humano aunque estén plasmados en la Constitución positivisados, a la hora de ponerlos en práctica se denotan incapacidades de implementación de mecanismos efectivos de acción.

         La historia y la realidad actual; nos muestra numerosos casos, de gobiernos autoritarios, totalitarios o de casi dictaduras que ha tenido Puebla, donde se han diseñado Instituciones desde el poder y para el poder, cometiendo graves arbitrariedades o inclusive los peores crímenes de Estado y las más dolorosas injusticias invariablemente contra los más desposeídos.

         La Seguridad Pública; es la base de la protección de los Derechos y Libertades, sin Seguridad no hay garantía del derecho a la vida y a la integridad física y sin estos derechos no existe la base para gozar de los demás. Es necesario no perder de vista; que al tiempo que se incrementa la delincuencia, es porque está mejor organizada para la comisión de los delitos.

         La Seguridad Pública; ejerce la función de la tutela del orden y la paz pública, la función como tal tiene un alto grado de dificultad para quienes la ejercen pues ante ello se enfrentan a ciudadanos que delinquen y que a pasar de ello cuentan con Derechos Humanos, que hoy en día son los primeros derechos que ejercen para evadir su responsabilidad.

         La Seguridad Pública del siglo XXI; debe de estar orientada al fortalecimiento de Políticas Sociales vinculantes con el Estado, referenciando lo conceptual con lo operativo, con objetivos reales para la Prevención del Delito, sin dejar de lado, la concepción del monopolio legítimo de la fuerza por parte del Estado.

         Trate en la pasada columna; que hay diversos estudios de opinión, que establecen la inconformidad de los ciudadanos del Estado y del Municipio de Puebla capital y su zona conurbada, de cómo se está abordando la Inseguridad, pero ello no estaría tan mal si quienes les toca la tarea de generar está Seguridad Pública, no estén viendo intereses personales y no los de su comunidad.

         Hoy tenemos nuevas patrullas; que como lo citan varios medios están estacionadas sin utilización plena para lo que fueron rentadas, con costos elevados pues ello radica en que si no se usan son sumamente onerosas, entonces las declaraciones políticas son eso retórica de una Seguridad Pública inexistente.

         Los mandos en el Estado; son cada día más evidente su falta de planeación para aprovechar en su máxima expresión, los recursos que los impuestos de los ciudadanos generan para una mejor Seguridad Pública.

         En el caso del Municipio de la Capital del Estado; el Gobernado ha declarado que conoce al personal que está fallando a la confianza de los ciudadanos para desarrollar la labor policial y que pronto anunciaran la estrategia para combatir estos males ancestrales, pero no está de más darle algún tip.

         Los nombres de varios de estos personajes se manejan en varios medios de comunicación; entre otros se habla de Francisco Cruz Torres de clave “Plata”, José Adrián López de clave “Jaguar”, Salvador Díaz Rojas y Ernesto Escamilla Hernández y puedo seguir surtiendo la información pero considero que solo son palabras al viento pues en la más estricta conducción de un Secretario de Seguridad, sería el separar de su cargo para investigación, a estos personajes y no andar en los diversos medios en conferencias de prensa.

         Las líneas ascendentes de corrupción; todos sin tener la mínima experiencia en Seguridad, podemos apreciar que conducen hacia arriba luego entonces la mano del Gobernador es urgente se vea de inmediato, está 4ª transformación que se pretende en todos los sectores no debe por mucho dejar a un lado la Corrupción, lo cito en los párrafos primeros, si queremos una Seguridad Pública de vanguardia, hay que ir realizando todo lo necesario para ello.

         La Inseguridad; es producto también de una avanzada corrupción de quienes tienen a su cargo la Seguridad Pública, dejar de desconocer ello, seria negar la realidad y no partir de ella para su solución de raíz.

         Hay muchas formas de violencia en el Estado; pero creo que el ciudadano la que más reciente es la violencia de los Cuerpos Policiales que atentan contra su economía, su persona, sus pertenencias y se ven indefensos pues quienes los deben de defender son los que los perjudican.

“La honestidad es el primer capítulo en el libro de la Sabiduría”.

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