LO DEBIDO Y LO INDEBIDO.

 

Como toda Institución de corte castrense, la Guardia Nacional tiene su propio reglamento plasmado en su Ley, dicho Reglamento contiene la forma como se deben conducirse en la Institución, en la honrosa tarea de servicio de la Sociedad y la forma digna con que sus miembros sirven a la Patria.

El pasado día 28 del presente, subí en el twitter un video donde dos miembros de la Guardia Nacional, fraternizan en lo que parece ser el campo militar número uno, dándose un beso o uno de ellos sufriendo acoso, esto en el estricto orden de ideas no es polemizar en el sentido de las preferencias sexuales de nadie.

Aquí lo que está sujeto a discusión, es que dentro del servicio público se tiene disciplina de observación y, el Reglamento que sito, en el primer párrafo determina lo conducente, amén de si las preferencias sexuales hoy en el mundo, tienen un gran respeto de todos y el que escribe no es la excepción; para el interior de las Instituciones Castrenses, esto es sujeto desde una amonestación hasta la baja del personal que realice actos de esta naturaleza, sea de distinto sexo o del mismo sexo.

En los deberes y obligaciones de los miembros de la Institución, se debe de velar en toda la misión para lo que fueron contratados, como lo es, la proximidad social, responsabilidad, honradez, diligencia, eficiencia, eficacia y otras más obligaciones (Artículos; 1, 11, 40, 44, 68, 122, 126, 127, 130, 159, 160, 161, 162, 163, 165, 166, 170 y 208, del Reglamento), así que el justificar actuaciones por razones de género, no son en ningún lo que esté columnista citó, sino la indisciplina y obediencia a su Reglamento.

Pero valga, está gran polémica que se dio por el video en cuestión, para observar por parte de los sociólogos el comportamiento social, ante lo que unos consideran agresión, dado que llegaron a insinuar que su servidor es homofóbico, cuestión más apartada de la realidad, otros sugieren acciones más allá de la razón, en fin, hay si una ventana de observación muy grande, y se llama división, radicalismo y desconocimiento de la Ley.

Hoy en día, la perspectiva de género no es impedimento en las Fuerzas Armadas, las mujeres como ejemplo siempre lucharon en participar en está tan encomiable función de servir, dentro del conjunto de Estados miembros del Tratado del Atlántico Norte, representan alrededor del 11% mientras que en América Latina alcanzan apenas el 7%, en todos los casos el proceso de integración de género, no ofrece resistencia a su contratación, sea cual fuera sus preferencias.

La igualdad entre personas, aún el Reglamento de las Fuerzas Armadas no es muy claro, pero ello no justifica lo escrito en líneas anteriores; los pronunciamientos de los grupos de la diversidad sexual, no pueden y no deben influir en el comportamiento de quienes bajo su protesta ingresan a las Fuerzas Armadas, con el conocimiento de que es una Institución disciplinada y de observancia de la Ley.

La elección sexual, de cualquier postulante a formar parte o, ser ya parte de las Fuerzas Armadas, no debe ser causante de su aptitud para desarrollar la actividad para lo cual sea la misión a realizar, quienes confundan ello están atentando contra los derechos humanos tutelados en la Constitución de la República.

Así como en la Sociedad en la Milicia, también causa descontento la inclusión de grupos distintos, ni todos podemos estar de acuerdo ni todos podemos estar en desacuerdo; el crecimiento de la Democracia, es precisamente el instrumento con el cual podemos dirimir nuestros puntos de vista, pero las actividades, responsabilidades, acciones y conducción de conductas es insoslayable para el personal.

En las diversas clases que se imparten, en cualquier Institución Militar o Policial, esté tema a pesar de la evolución que se ha tenido en la Sociedad, se toca muy a la ligera, considero que, para establecer un parteaguas, los funcionarios encargados de las Instituciones deberán realizar una reforma de gran calado y, avanzar con determinación y equidad en sus planteamientos.

Con lo que antecede, en toda la columna, puedo afirmar, que en la misma vertiente que la inclusión es hoy en día real, también no hay que desconocer, que por ser diferentes a la mayoría podemos pasar por encima de la Ley y, justificar con ello su observancia, en Fuerzas Armadas, Guardia Nacional o cualquier corporación Policial.

 

“Cuando asumimos ser soldados, no dejamos de ser ciudadanos”. (George Washington)

 

 

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