El 13 de Marzo del 2020, Carla EME, quien fue secretaria particular de Don Arde cuando fue titular del Instituto de Migración en el sexenio Copetes, esperaba paciente en un privado protestar como nueva ama y señora de la seguridad en Puebla Capital.
Sustituiría a la polémica Tía Lulú que no daba resultados, pero eso era lo de menos, su salida se debía a que no era incondicional de Don Nene ni de Don Arde y mucho menos del cartel chiapaneco.
Todo estaba listo.
Don N había impuesto su capricho y se adueñaría junto con Don Arde y los Chiapanecos del control policiaco y lo que conlleva: Poder sobre el crimen, trasiego de mercancía, control sobre el robo de auto partes, trailers, levantones y todo aquello que se maneja en las cañerías policiacas.
Un mensaje encriptado llegó a CR, luego vino una llamada.
Era el zar del crimen y la seguridad nacional, Poncho Durazno, quien ahora es el flamante Don de uno de los estados norteños en donde el narco tiene raíces.
‘Carla EME, no será quien maneje la policía ni negocie con el crimen en la ciudad, díselo a Don N’ –dijo Poncho-
CR respondió: imposible, ya pacté con él y estamos a minutos de que ella proteste el cargo. Te propongo que se lo comuniques tú.
‘Perfecto, vete a la marranera en lo que hablo con Don N, pero la decisión ya está tomada y no les podemos ceder el control a esos cabrones’
CR le pidió a su chofer que la llevará a La marranera y a Lizza que retrasará la protesta de Carla.
Carla estaba impaciente.
Le marcó a Don Arde; No te preocupes todo esta planchado –le habría dicho-
Pero su sexto sentido femenino le decía que algo andaba mal.
En La Marranera Don N recibía la llamada de Poncho.
Cuando le dijeron que estaba en la línea pensó que le hablaba para felicitarlo y pactar con él la cuota que debería entregarle por el cambio de administración.
Pero su sorpresa fue mayúscula.
Palabras más, palabras menos.
‘Tu recomendada no tomará el control de la plaza, es una decisión de YA SABES QUIEN’
‘Tú no me das ordenes, yo soy el Don de este pinche estado’ –replicó Don N-
‘Y yo soy el Zar del crimen y la seguridad en este país y hazle como quieras.’ –Gritó Poncho-
CR ya esperaba en la recepción de la marranera, bebía agua de manera nerviosa.
Sabía que después de eso no se la iba a acabar, pero Don N tendría que entender que así es la vida, que unas veces se pierde y otras se deja de ganar.
Adentro del despacho principal Don N seguía defendiendo su posición.
‘Hazle como quieras’ finalizó Poncho.
‘Vete a la chingada’ Remató Don N.
La secretaria anunció a CR con el Don.
Dile que no estoy –expresó ligeramente encabronado-
Destapó una coca light y es que la boca se le había secado.
CR se regresó por donde vino y llamó a su despacho a Carla EME para comunicarle que estaba fuera.
Carla EME: Le avisaré a mi jefe.
Pero en sus pensamientos la vida le caía gorda y es que de pronto todo se había acomodado de tal manera que no entendía ni madres de lo que pasaba.
CR destapo una botella de agua, puso un poco de ópera y pensó: ¡Qué cabrón resulta vivir en el infierno y tener que negociar con el diablo’
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Columna ficción