Una comida campañera.

 

Las campañas políticas han empezado.

La matraca y el confeti.

Los tuits llenos de odio.

La guerra de mierda.

Las comidas y los abrazos de caguamo.

El fin de semana un empresario metido a eso de apoyar todas las candidaturas de todos los partidos (para no fallar) me invitó a una comida con unos candidatos.

La lista de invitados invitaba a no ir.

El menú hacia lo contrario.

Pero a unos labios carnosos y caderas frondosas jamás les puedo decir no y es que entre los asistentes iría una Jefa de prensa que tiene todo para no negarle nada.

La cita fue en un ranchito en tierras huachicoleras.

Los candidatos llegaron con sus equipos de campaña.

El empresario los recibía con esa sonrisa maligna que da la complicidad.

Unos periodistas que se sienten Dios en el poder hicieron su aparición.

La bufalada partidista hizo su arribo.

Un líder sindical llegó con su amante que parecía escort.

Yo llegué solo, a mi arribo el empresario me gritó efusivo y con un falso acento italiano: ¡Tonny, Tonny!! ; Y me dio un abrazo de caguamo.

Yo le bromeé y le grité: ¡Mi amico!; al tiempo que lo abrazaba para después fintarlo con un jab y un recto.

Una mesera me llevó a mi lugar.

Vaya mesa: Un periodista con ceja alzada, un empresario huachicolero, un político de medio pelo, un sindicalista, una jefa de prensa y su servidor.

La mesera también tenía lo suyo.

Le pedí un ron y cuando fue por el mis ojos no dejaron de admirar ese vaivén (izquierda-derecha, izquierda-derecha…)

Cuando regresó la tomé por la cintura y le dije: ¡que buen derriere tienes!

Ella se sonrojó y me dijo coqueta: ¡Ay Don Tonny usted siempre tan caballero!

Un plato de chicharrones y chalupas como entrada.

El periodista no bajaba su ceja y fumaba un puro.

El político de medio pelo (por su calva) hablaba de que en el Morenovallismo todo era mejor y de sus inversiones en Andorra.

La jefa de prensa me mandaba besitos por whatsapp y no dejaba de tomar fotos.

Una sopita de almeja y unos camarones al ajillo desfilaron.

Pedí más ron y la mesera volvió a deleitarme con ese vaivén.

El sindicalista hablaba de números con el empresario huachicolero: ‘Necesitamos para el dia ‘D’ X MDP

Sin darnos cuenta la mesa estaba llena de deshechos de puro, botellas vacías de cerveza y vasos de ron.

Fui al WC a talquearme la nariz.

Una voz me dijo: ‘Me das’

Era mi mesera, le di un poco de talco y ella me llevó al paraíso.

Cargué sus piernas y disfruté sus caderas.

Te enamorarías de mí- me dijo-

Enamorarme de ti te puede hacer mucho daño.

M e subí mis pantalones y regresé a la mesa.

La jefa de prensa me mandaba un mensaje: Te veo en tu departamento en 30 minutos, lleva a la mesera, un trio no me caería mal.

Sería una prueba de resistencia, un experimento tántrico  o tal vez mi Jefa de Prensa había descendido ya a  Sodoma y Gomorra.

 

LAS BREVES

El mensaje que grabó Emilio Maurer en donde acusa a MORENA en Puebla de ser unos mercenarios y cochinos, fue una palada más al ataúd del partido que no encuentra como enderezar la nave en Puebla capital.

 

Que el pleito en el centro histórico entre ambulantes fue impulsado por un candidato azul al Congreso, que Maquiavélicamente impulso a unos líderes a buscar el enfrentamiento sin importar el saldo.

 

Que el que está a punto del llanto es el regidor con licencia y hasta ahorita candidato al dto. X, Iván Camacho, y es que en cuestión de horas le notificaran que siempre no.  Lástima porque tenía un gran trabajo social.

 

Hey…

Tal vez mi corazón ha sido fundido por las balas y sea imposible atravesarlo, ni buscarle mi reyna, mientras disfrutemos.

 

 

Mi cuenta en tuiter: @soprano_tonny

Periodismo ficción

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios

Contacto

Información y Ventas
ADAN J.MORALES M.
Tel. 22 11 65 73 06