Los hombres más fuertes del Estado.
Uriel Reyes Aguilar
Las Fuerzas Armadas Mexicanas se han fortalecido con el paso de los años y de los sexenios, pero es en el mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador cuando se crea el escenario para crecer y ampliar de manera desproporcionada múltiples funciones meta constitucionales.
El debate sobre la permanencia del Ejército mexicano en las calles realizando labores de seguridad pública parece ser un tema casi agotado, pero permite el revalorar que tantos alcances tiene actualmente las Fuerzas Armadas en la administración, agenda y vida pública.
Empezare por desglosar el tema de la confianza que impera entorno a las Fuerzas Armadas las cuales poseen alrededor de un 63% de nivel de confianza entre la población, seguido por la Guardia Nacional con un 60% y en una tercera posición el INE con 59.6%.
La percepción social entorno al Ejército, Marina y Guardia Nacional es positiva, claro está que genera una mayor confianza un soldado o marino que un policía municipal o estatal, e incluso la gestión por parte de gobernadores solicitando la intervención de las Fuerzas Armadas en sus entidades federativas para que realicen labores de seguridad pública deja entrever la extrema y preocupante necesidad que existe de mantener al Ejército en las calles (debate que ya fue abordado con anterioridad e incluso la Suprema Corte de Justicia de la Nación avaló el acuerdo del presidente López Obrador para la permanencia del Ejercito en tareas de seguridad pública hasta el año 2024)
Ahora bien, no solo entra a discusión la importancia de que continúen las Fuerzas Armas realizando labores policiacas, sino también el tema de que el Ejército ha acaparado o le han sido asignadas nuevas tareas o misiones, que van asincrónicamente con su naturaleza, el reparto de libros de texto gratuito, jornadas de vacunación, la administración de las aduanas, así como la construcción de sucursales de bancos del Bienestar, la Refinería de Dos Bocas, el AIFA y más reciente proyecto ejecutándose, el Tren Maya.
Las Fuerzas Armadas han absorbido nuevas tareas, lo que trae consigo un debilitamiento institucional y se ve reflejado en el hackeo que sufrió la SEDENA hace unos meses, en donde exhiben las debilidades administrativas y operativas con las que se enfrenta el Ejército Mexicano.
La SEDENA cumple la función de columna vertebral en la administración pública, es la secretaría de estado mayor blindada cuyos alcances y atribuciones han ido en aumento, los hombres más fuertes del Estado en la actualidad son las Fuerzas Armadas y en específico el Ejercito quizá la única institución en donde el presidente deposita su eterna y completa confianza y en ello también una parte de la sociedad.
Entre broma y broma leía comentarios sobre el pobre desempeño de la Selección Mexicana en el mundial de Qatar, había usuarios que expresaban que SEDENA entrenara a nuestra selección.
Pero, entre broma y broma…