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“El Relicario” de Puebla: la histórica plaza de toros se transformará en un nuevo centro de espectáculos

Por: Rocío Rios

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Puebla, Pue.— Después de más de tres décadas como uno de los recintos taurinos más representativos de la región, la Plaza de Toros “El Relicario” dejará de ser un espacio dedicado a la tauromaquia para convertirse en un moderno centro de espectáculos. El anuncio fue confirmado por el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, quien informó que el inmueble no será remodelado, sino demolido por completo para dar paso al nuevo Fórum “Pensar en Grande”.

La decisión marca el fin de una era en el estado, pues El Relicario era sede de eventos emblemáticos como las corridas de la Feria de Puebla, que durante años atrajeron a aficionados taurinos locales y de otros estados. Con su transformación, el lugar será destinado a actividades artísticas y culturales de distintos formatos, lo que representa un cambio significativo en la oferta de entretenimiento de la capital.

Un nuevo enfoque para un recinto histórico

El gobernador subrayó que Puebla posee un vasto patrimonio monumental, desde arquitectura colonial hasta templos barrocos, por lo que la transformación de El Relicario responde a una visión que busca fortalecer los espacios culturales y de entretenimiento contemporáneos. La plaza, ubicada en la zona de Los Fuertes, pasará a formar parte de un proyecto de infraestructura orientado a actividades culturales de gran formato, conciertos y eventos recreativos.

El Fórum “Pensar en Grande” será un espacio totalmente nuevo que reemplazará la estructura original, cuyo diseño respondía a necesidades propias de la tauromaquia, actividad que ahora quedará atrás.

Los orígenes: de El Toreo a El Relicario

La historia de El Relicario tiene sus raíces en la desaparición de El Toreo de Puebla, demolido el 25 de abril de 1974. Aunque la plaza cerró sus puertas, la afición taurina poblana se mantuvo viva, a pesar de quedarse sin un recinto fijo para sus eventos.

No fue sino hasta 1988 cuando el empresario tlaxcalteca José Ángel López Lima impulsó el regreso de las corridas a Puebla. Con su apoyo, se organizaron festejos taurinos, en especial durante la Feria de Mayo, que se realizaban en la plaza portátil La Guadalupana. El éxito de estas corridas motivó la idea de construir un recinto formal.

Así nació El Relicario, edificado a partir de la estructura metálica de una plaza portátil y con una capacidad aproximada de 4 mil 500 asistentes. Su nombre fue acuñado por los propios aficionados, quienes lo consideraban un espacio significativo para la tradición taurina local.

Inauguración y primeros festejos

La corrida inaugural se celebró el 19 de noviembre de 1988, en el marco de las festividades conmemorativas de la Revolución Mexicana. El cartel estuvo conformado por los toreros David Silveti, Jorge Gutiérrez y Vicente Ruíz “El Soro”, lidiando toros de la ganadería Reyes Huerta.

El primer toro lidiado en este recinto llevó el nombre de “Fundador”, y fue el propio David Silveti quien inauguró la historia taurina del inmueble. Al día siguiente, el 20 de noviembre, se llevó a cabo una segunda corrida inaugural con figuras como Manolo Martínez, José Miguel Arroyo “Joselito” y Manuel Lima.

El adiós definitivo a la tauromaquia en la capital poblana

Con el anuncio gubernamental, queda confirmado que la plaza de toros dejará de funcionar como tal, poniendo fin a más de tres décadas de tradición taurina. La nueva vocación del espacio permitirá ampliar la oferta cultural y artística de Puebla, sumando un recinto que podrá albergar espectáculos contemporáneos de alto impacto.

La demolición de El Relicario abre paso a una transformación urbana significativa en la zona de Los Fuertes, consolidando un cambio en la visión del entretenimiento y los espacios públicos del estado.