Covarrubias denuncia corrupción por 40 mdp… mientras crecen dudas sobre su estrategia rumbo a la gubernatura
En medio de un escenario político cada vez más adelantado rumbo a 2027, Miguel Ángel Covarrubias Cervantes volvió a colocarse en el centro de la conversación pública tras denunciar un presunto daño patrimonial de 40 millones de pesos contra el auditor superior de Tlaxcala, Arturo Lucio Salas.
A través de redes sociales, el exdiputado lanzó acusaciones graves:
tractores no entregados, finiquitos sin justificar por 160 mil pesos, recursos no reportados, obras pagadas pero no ejecutadas, y licitaciones simuladas.
Sin embargo, el señalamiento no se queda en el terreno técnico. Covarrubias elevó el tono político al acusar directamente que el auditor habría intentado “arreglar” observaciones mediante favores indebidos, lo que —según su versión— apunta a corrupción y abuso de poder.
Un discurso anticorrupción… con timing político
El contexto no es menor. Estas denuncias ocurren mientras el propio Covarrubias intensifica su presencia pública y digital, en lo que diversos analistas consideran un posicionamiento anticipado rumbo a la gubernatura de Tlaxcala.
De hecho, el exlegislador ha insistido en que enfrenta una supuesta persecución política por parte del gobierno estatal encabezado por Lorena Cuéllar Cisneros, a quien acusa indirectamente de intentar frenar sus aspiraciones mediante presión institucional.
Incluso ha señalado al secretario de Gobierno, Luis Antonio Ramírez Hernández, como presunto operador de estas presiones, tras negarse a respaldar al alcalde de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García, quien sería el perfil impulsado por la administración estatal.
Narrativa de persecución y victimización
Covarrubias ha denunciado amenazas contra su familia, particularmente contra su madre, la diputada Maribel Cervantes Hernández, asegurando que existen denuncias “infundadas” en su contra.
Este discurso de confrontación ha sido constante en sus apariciones públicas, donde mezcla acusaciones políticas con un relato personal de lucha contra “los poderosos”.
La familia Covarrubias Cervantes ha sido señalada por construir un cacicazgo en el municipio de San Damián Texoloc, donde han ocupado la presidencia municipal en distintos periodos.
Desde 2014, cuando Covarrubias ganó la alcaldía, el poder local ha pasado a su madre y posteriormente a su hermano, en un esquema que críticos consideran una herencia política familiar.