La diputada destacó que las leyes de Economía Circular y Kilómetro Cero fueron construidas con participación de pequeños productores y Consejos Consultivos.
La diputada Ana Laura Gómez Ramírez señaló que la Ley de Economía Circular y la Ley de Kilómetro Cero representan herramientas para avanzar hacia un desarrollo sostenible en Puebla, particularmente porque ambas consideran las condiciones que enfrentan las y los pequeños productores, un sector que, destacó, tiene un papel relevante en la economía estatal.
La legisladora explicó que los dos ordenamientos fueron aprobados durante el segundo año de actividades legislativas y que su elaboración partió de escuchar a las y los pequeños productores. En este proceso también participaron los Consejos Consultivos, mediante un ejercicio de participación ciudadana que permitió fortalecer las propuestas.
En el caso de la Ley de Economía Circular, Ana Laura Gómez Ramírez indicó que su planteamiento parte de la necesidad de manejar los residuos de manera responsable y adecuada. Para la industria, sostuvo, esto representa un área de oportunidad, ya que permitiría disminuir la generación de residuos e incluso transformar la basura en materia prima.
Respecto a la Ley de Kilómetro Cero, la diputada explicó que su objetivo está relacionado con el fortalecimiento del mercado interno, mediante el impulso al consumo de productos elaborados en Puebla. También busca incorporar a productoras y productores a cadenas de suministro y fortalecer la comercialización y formalización de las empresas en la entidad.
A este marco legislativo se suma una iniciativa que Ana Laura Gómez presentó recientemente para reformar la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). De acuerdo con la legisladora, la propuesta pretende fortalecer la industria del mezcal y modificar el porcentaje del gravamen en beneficio de las y los pequeños productores.
La iniciativa también plantea ante el Congreso de la Unión incorporar el concepto de mezcal artesanal, de manera que quienes produzcan menos de 10 mil litros al año puedan ser incluidos en esta categoría y acceder a una condición diferente para el cobro del impuesto.
El planteamiento de Gómez Ramírez coloca así en un mismo eje la gestión responsable de residuos, el fortalecimiento del mercado local y la búsqueda de mejores condiciones fiscales para pequeños productores; sin embargo, los propios objetivos de estas medidas ponen sobre la mesa el reto de que sus beneficios se traduzcan efectivamente en mejores condiciones para los sectores a los que están dirigidas.