Andrés Villegas mete orden en obra inconclusa y pone al pueblo a decidir el destino del Barrio de San Juan
El diputado local de Morena, Andrés Villegas Mendoza, volvió a llevar la política al territorio y no al escritorio. En una asamblea ciudadana en el Barrio de San Juan, encabezó un ejercicio de participación vecinal para destrabar el conflicto generado por una obra deportiva inconclusa, una estructura de madera y cristal levantada como parte de un proyecto comunitario que nunca fue terminada y que hoy representa un riesgo para la población.
Acompañado por autoridades municipales, delegados estatales y habitantes de la zona, Villegas cumplió un compromiso que había hecho semanas atrás: llevar al presidente del Consejo Municipal, José Guadalupe Méndez Rocha, a dar la cara ante el pueblo y asumir responsabilidades sobre el futuro del espacio.
La reunión no fue menor. Lo que estaba sobre la mesa no sólo era decidir qué hacer con una cancha techada abandonada, sino también abrir la discusión sobre el presunto mal uso de recursos públicos, pues el legislador adelantó que dará vista a la Auditoría Superior del Estado de Puebla para que investigue por qué la obra quedó inconclusa y en qué se utilizó el dinero destinado a ese proyecto.
“Ese dinero es del pueblo y tiene que saberse qué pasó con él”, fue la postura de fondo que marcó el encuentro.
En reunión con vecinas y vecinos del barrio de San Juan, dialogamos sobre la situación de una obra inconclusa que forma parte del programa de obra comunitaria impulsado por el gobernador @armentapuebla_ : unas canchas techadas de madera y cristal que nunca se terminaron y que hoy… pic.twitter.com/Bm2zfX1U3L
— Andres Villegas Mendoza (@A_Villegas_Men) April 12, 2026
El pueblo votó: el predio seguirá siendo deportivo
En uno de los momentos más simbólicos de la asamblea, Andrés Villegas sometió a votación a mano alzada el destino del predio. La respuesta fue unánime: si ese terreno fue donado para actividades deportivas, debe conservar ese uso.
La decisión fue respaldada por vecinos históricos del barrio, entre ellos María del Carmen Rodríguez Lezama, hija de la persona que donó originalmente el terreno, quien lanzó una frase que resumió el enojo comunitario:
“Los jóvenes necesitan espacios dignos, no porquerías”.
Su reclamo no sólo exhibió el abandono del parque, sino la molestia colectiva por una estructura costosa que nunca funcionó y que hoy incluso podría representar un riesgo estructural.
Protección Civil tendrá un mes para dictaminar
Como parte de los acuerdos, el área de Protección Civil realizará estudios técnicos para determinar si la estructura puede rescatarse, modificarse o demolerse. El dictamen deberá entregarse en un plazo máximo de un mes.
Mientras tanto, Villegas comprometió a su equipo a desarrollar proyectos ejecutivos que puedan ser presentados a la comunidad en una próxima reunión, para que nuevamente sea la ciudadanía quien elija qué obra quiere para su barrio.
Además, el delegado de Bienestar, Fernando Acevedo, presentó el esquema de Obra Comunitaria impulsado por el gobernador Alejandro Armenta, mediante el cual vecinos podrán integrar un comité ciudadano para gestionar recursos públicos y aterrizar la obra.
Fiscalización, participación y presión social
Lo ocurrido en San Juan manda un mensaje político claro: la comunidad ya no quiere elefantes blancos ni obras improvisadas; quiere resultados.
Villegas capitalizó el malestar vecinal con una estrategia que mezcla presión institucional, participación ciudadana y vigilancia del gasto público, una combinación que puede convertirse en modelo para otros municipios donde existen obras abandonadas.
Si la Auditoría Superior del Estado abre revisión, podría conocerse quién autorizó, quién ejecutó y quién dejó morir el proyecto, abriendo una nueva ruta de responsabilidades administrativas o incluso penales.
Por ahora, el Barrio de San Juan ya decidió: quiere deporte, espacios dignos y cuentas claras. Y puso a la clase política a trabajar bajo esa exigencia.