Mario Riestra enfrenta tensión por candidatura ligada al oficialismo
La filtración de una lista de perfiles que la dirigencia estatal del Partido Acción Nacional (PAN) en Puebla, encabezada por Mario Riestra, habría aprobado como posibles candidatos rumbo a las elecciones intermedias de 2027, detonó una fuerte crisis interna. Aunque inicialmente la inconformidad giró en torno a la inclusión de “los mismos perfiles de siempre”, el verdadero conflicto escaló con la aparición del nombre de Giovana de la Barreda, cuya cercanía familiar con actores del oficialismo ha encendido alertas dentro del partido.
El caso no es menor: Giovana de la Barreda pertenece a una familia con presencia activa en el bloque político contrario al PAN. Su hermana, Fernanda de la Barreda, actualmente es diputada local por el distrito 17, cargo al que llegó impulsada por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), aliado directo de Morena. Su triunfo se consolidó bajo la narrativa de la coalición oficialista, lo que la ubica claramente dentro del bloque guinda.
A esto se suma el perfil de su madre, Paola Angón, quien fue presidenta municipal de San Pedro Cholula entre 2021 y 2024. Aunque llegó al cargo bajo las siglas del PAN, su administración estuvo marcada por señalamientos constantes de falta de alineación con el partido. Diversas versiones la ubican operando políticamente en favor del oficialismo, lo que se consolidó cuando fue integrada al equipo del actual gobierno estatal encabezado por Alejandro Armenta, específicamente en la Secretaría de Gobernación, bajo el mando de Samuel Aguilar Pala.
Un dato clave ocurrió a principios de 2024, cuando se filtró un audio en el que presuntamente Paola Angón negociaba su reelección explorando la posibilidad de competir con el PRI e incluso dialogando con el entonces gobernador Sergio Salomón Céspedes, también vinculado a la llamada Cuarta Transformación. Este episodio reforzó la percepción de un perfil político caracterizado por el “doble juego”.
El factor Eduardo Alcántara: pieza clave en la negociación
La inclusión de Giovana de la Barreda en la lista también tiene un componente interno de poder. Es cuñada de Eduardo Alcántara Montiel, exdiputado local del PAN, figura polémica que mantiene influencia pese a haber sido expulsado del partido.
La expulsión de Alcántara Montiel fue confirmada por la Sala Regional Ciudad de México del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), tras una sanción por violencia política de género contra Erika de la Vega, derivada del proceso electoral de 2021. A pesar de ello, conserva cercanía con figuras clave como Genoveva Huerta, actual secretaria general del PAN en Puebla.
Este vínculo político es considerado determinante, ya que Alcántara habría operado para posicionar a su cuñada en la lista, evidenciando tensiones entre los grupos internos del partido.
Temor fundado: fuga de cuadros al oficialismo
Tras la filtración, trascendió que Mario Riestra habría sido cuestionado internamente por incluir a Giovana, debido a un riesgo concreto: que, en caso de llegar al cargo bajo las siglas del PAN, eventualmente abandone el partido para sumarse al oficialismo.
Este escenario no es hipotético. Existen antecedentes claros en Puebla, como el caso de Hugo Alejo Domínguez, quien en 2019 renunció a la bancada panista tras haber sido electo en 2018, argumentando diferencias con la dirigencia y respaldando posteriormente el proyecto de Luis Miguel Barbosa Huerta, candidato de Morena en ese momento.
Otro de los casos más recientes es el de Francisco Javier Vargas Nava, quien fue colocado como candidato a diputado plurinominal en la sexta posición, con altas probabilidades de llegar al Congreso local. Sin embargo, en plena contienda decidió romper con el PAN y sumarse al proyecto de Morena, alineándose con el hoy gobernador Alejandro Armenta.
El propio Vargas Nava confirmó que su adhesión al oficialismo se dio tras una invitación directa de Alejandro Armenta, integrándose al equipo político de su prima, Guadalupe Vargas, legisladora electa. Este movimiento implicó también su renuncia formal al PAN, partido en el que militó durante dos años y seis meses, luego de haber abandonado previamente al PRI, instituto político donde inició su carrera.
Este tipo de movimientos ha debilitado significativamente al PAN en el Congreso local, reduciendo su capacidad de oposición frente a un bloque oficialista que actualmente domina la agenda legislativa.
El fondo del conflicto refleja un problema estructural: la fragilidad del PAN como oposición en Puebla, incapaz de frenar iniciativas del bloque oficialista debido a su limitada representación legislativa.
La eventual candidatura de Giovana no solo pone en duda la coherencia ideológica del partido, sino que también abre el debate sobre los criterios de selección de candidatos y la influencia de intereses personales en decisiones estratégicas.