En Morena apuntan a Torruco y Rodríguez Díaz de León por profundizar el perfil de mano dura, y recuerdan la propuesta de Xóchitl de una mega cárcel.
A inicios del mes el senador Manuel Velasco hizo comentarios que impactaron en Palacio Nacional y cruzaron incluso el 2030. Comparó al secretario Omar García Harfuch con Pedro Infante, al destacar la popularidad que, según dijo, ha alcanzado el funcionario.
“Tiene una popularidad muy alta”, declaró Velasco Coello. Y señaló que si García Harfuch decide participar y mantiene su desempeño y popularidad, el Partido Verde Ecologista de México estaría dispuesto a respaldarlo rumbo a la siguiente elección presidencial.
En la mañanera, al ser cuestionada sobre el asunto, la presidenta Claudia Sheinbaum bateó la propuesta de Manuel Velasco y la calificó de “grilla”, rechazando aquellos “futurismos”. Aunque no omitió reconocer la labor de Harfuch, a quien calificó como “un hombre muy capaz, honesto, con mucho profesionalismo, mucha valentía”.
En respuesta, el chiapaneco y también coordinador del Partido Verde en el Senado de la República ofreció nuevas declaraciones a la prensa donde negó haber destapado al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, y sostuvo que sus comentarios fueron respuesta a preguntas de periodistas y no un pronunciamiento sobre una candidatura presidencial.
“Yo coincido con la Presidenta: el 2030 está muy lejos. Primero hay que pasar la aduana de 2027. Yo en lo personal no destapé a nadie: yo contesté una pregunta que me hicieron compañeros periodistas”, dijo Velasco. “Y donde lo único nuevo que dije fue que el buen trabajo del secretario de Seguridad le ha hecho tener una popularidad sobresaliente en las encuestas que los medios de comunicación han publicado”.
Yo coincido con la Presidenta: el 2030 está muy lejos. Primero hay que pasar la aduana de 2027. Yo en lo personal no destapé a nadie: yo contesté una pregunta que me hicieron compañeros periodistas.
En todo este momento, los Puros y Duros de Morena fruncieron el ceño en señal de desaprobación contra el líder del Partido Verde. En la cúpula de Morena, la lideresa Ariadna Montiel confesó a su equipo cercano el desatino que significaba “echar más leña al fuego” de la división, cuando no pueden resolver las diferencias con el Verde y el Partido del Trabajo en las Coordinaciones Estatales de varias entidades del país.
Montiel también recalcó que esa decisión -clave rumbo a 2030- se tomará luego del levantamiento de las encuestas y no en un cruce de declaraciones públicas, un método que no le funcionó a Marcelo Ebrard en 2023, el cual desde luego no sólo tuvo que reconocer el resultado de su derrota sino que terminó trabajando para el equipo vencedor de la doctora Claudia Sheinbaum.
Del lado de los Puros de la Ciudad de México, donde se promueve la candidatura presidencial de la jefa de gobierno Clara Brugada, hablan de una “bukelización” de la aspiración de Harfuch, luego del anuncio de la construcción de seis nuevos centros penitenciarios en Chiapas, Estado de México, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Veracruz.
“No sólo es amigo de la DEA, la CIA y el Departamento de Estado de Estados Unidos”, aseguran en el círculo chilango del obradorismo duro, “ahora quiere parecerse a ellos prometiendo más de 18 mil nuevos espacios en las cárceles”. La comparación no se queda en el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, incluso hay quien recuerda la propuesta de campaña de la candidata del PRIAN en 2024: Xóchitl Gálvez y su mega cárcel. “No es Pedro Infante, es Batman, siempre ha sido Bruce Wayne”.
Los señalamientos de los Puros y Duros de Morena llegan a los titulares de dos subsecretarías de la dependencia federal a cargo de Harfuch sobre esta profundización de un perfil de mano dura, estilo Bukele. Se trata de Miguel Torruco y José Luis Rodríguez Díaz de León, perfiles políticos y no técnicos en la Secretaría, y quienes en el proceso de 2024 apostaron a Harfuch para la Jefatura de Gobierno y quienes además -por distintas razones e intereses- no comparten el proyecto presidencial de Brugada Molina.