Nacho Mier no es solo el nuevo coordinador del Senado: es una señal de que en la era Sheinbaum ya no hay espacio para dobles puentes ni lealtades divididas. Adán Augusto sale en medio de escándalos y desgaste político.
El relevo en la coordinación de Morena en el Senado no es un simple cambio administrativo. La salida de Adán Augusto López Hernández y la llegada del poblano Ignacio Mier Velasco marcan un ajuste profundo de lealtades, canales de comunicación y equilibrios de poder en el arranque del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Aunque la presidenta nunca se pronunció públicamente en contra de Adán Augusto —pese a haber sido cuestionada en múltiples ocasiones durante sus conferencias mañaneras por los señalamientos que rodean al senador—, en los hechos el tabasqueño dejó de ser un perfil plenamente confiable para Presidencia.
Durante años, Adán Augusto funcionó como puente político entre Claudia Sheinbaum y el expresidente Andrés Manuel López Obrador, a quien siempre respondió con mayor lealtad. Sin embargo, ese rol comenzó a desgastarse: el puente dejó de transmitir con claridad y dejó de representar los intereses directos de Palacio Nacional
#TableroPOLÍTICO | ♟️🔴 RELEVO EN MORENA
Adán Augusto deja la coordinación del @senadomexicano y Nacho Mier asume el mando. El movimiento marca una reconfiguración para cerrar filas con el proyecto de la presidenta @Claudiasheinpic.twitter.com/HEE3LZBguq— Moviendo Ideas (@moviendoideas) February 1, 2026
A diferencia de su antecesor, Ignacio Mier Velasco llega a la coordinación del Senado con una característica clave: todo su proyecto político está alineado a la presidenta. Cercano a Sheinbaum, Mier es visto como un operador institucional, disciplinado y sin doble ventanilla.
Su nombramiento envía una señal directa: Morena entra a una etapa donde la lealtad a la presidenta ya no es negociable ni ambigua.
Tras asumir la coordinación, Ignacio Mier Velasco publicó en redes sociales un mensaje de reconocimiento y continuidad:
Mi reconocimiento total y absoluto al trabajo realizado por mi compañero y amigo @adan_augusto, vuelve a territorio para hacer crecer y consolidar nuestro movimiento.
Agradezco a mis compañeras y compañeros del Grupo Parlamentario su confianza y apoyo para elegirme como… pic.twitter.com/pBBdc7DVUc
— Ignacio Mier Velazco (@NachoMierV) February 1, 2026
Este movimiento, sin embargo, no es neutro en Puebla.
Con la llegada de Nacho Mier al Senado, el gobernador de Puebla Alejandro Armenta queda en una posición políticamente incómoda. Aunque Armenta ha lanzado mensajes velados en el pasado —como aquel en el que afirmó que “ningún Armenta ni ningún Mier” ocuparía cargos tras su gobierno—, el hecho es que Nacho Mier no forma parte de su grupo político.
Mier ha insistido públicamente en que no son primos, pero el apellido pesa en política… y más en Puebla.
Hoy, Armenta tiene dos figuras fuera de su círculo con acceso directo y personal a la presidenta:
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Nacho Mier, desde el Senado
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Sergio Salomón Céspedes, hoy en el Instituto Nacional de Migración
Dos voces que no responden al armentismo y que sí tienen línea directa con Sheinbaum. El nerviosismo político no es menor.
La salida del hermano político de Andrés Manuel ocurre en medio de múltiples señalamientos, principalmente por el caso Hernán Bermúdez Requena y el grupo criminal “La Barredora”.
Adán Augusto defiende a Bermúdez: no se arrepiente de haberlo nombrado
En la política mexicana existe una salida clásica para los perfiles que se vuelven incómodos pero que todavía no se quiere confrontar abiertamente: el exilio diplomático. Mandar a alguien como embajador suele ser la forma más tersa de retirarlo del centro del poder sin romper públicamente. Sin embargo, en el caso de Adán Augusto López, esa opción hoy no está sobre la mesa presidencial. No hay anuncio, ni señales claras de que vaya a ocupar una representación diplomática. Por ahora, no se va como embajador, y su salida de la coordinación en el Senado parece responder más a un desgaste político acumulado que a un plan de relanzamiento internacional.
Al interior del morenismo se comenta que cualquier eventual “salvavidas” diplomático descansaría en acuerdos más amplios que hoy simplemente no existen, y que su permanencia fuera de los reflectores legislativos no implica, necesariamente, una salida ordenada hacia otro cargo. En ese contexto, hay un nombre que no pierde de vista la opinión pública ni los círculos de poder: Augusto Andrés López Estrada, hijo de Adán Augusto.
Cabe recordar que en octubre del año pasado se difundió una investigación periodística que documentó que Augusto Andrés López Estrada habría cobrado hasta 800 mil pesos por fungir como asesor en la Cámara de Diputados, mientras aún cursaba la carrera de Derecho. El reportaje señaló que trabajó al menos 23 meses como asistente de Morena en San Lázaro, y que en septiembre de 2022, cuando Adán Augusto era secretario de Gobernación, acudió personalmente a la Cámara de Diputados para visitar a su hijo, en pleno debate por la militarización de la Guardia Nacional. Episodios que, lejos de disiparse, siguen formando parte del contexto que rodea hoy el reacomodo político del excoordinador de Morena en el Senado.