Manuel Velasco, lejos de aceptar un rol secundario en un posible gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum, especula sobre la posibilidad de ocupar la Secretaría de Gobernación en caso de una victoria ajustada de Morena, considerando la influencia del Partido Verde en el Congreso.
Durante una reciente gira por Colima, Velasco expresó su percepción de que Sheinbaum dependería significativamente de los diputados de su partido en un escenario político estrecho.
Estas ambiciones parecen no verse afectadas por los comentarios recientes del presidente Andrés Manuel López Obrador durante su visita a Chiapas, donde se refirió a los gobernadores anteriores como “todos corruptos”.
Además, Velasco reconoce la posibilidad de que, en caso de un revés legislativo para Morena, Sheinbaum necesitará negociar con el PRI, y él busca ser un intermediario gracias a su buena relación con Alejandro Moreno Cárdenas.
En su análisis, Velasco considera a Marcelo Ebrard o Juan Ramón De la Fuente como sus principales competidores, descartando a Mario Delgado debido a las tensiones generadas durante la definición de las candidaturas, lo que, según él, no sumaría valor al proyecto de Sheinbaum.
Estas consideraciones políticas se suman a las complicaciones derivadas de ciertos proveedores respaldados por Delgado en el ámbito de la seguridad, que han generado dificultades para gobernadores y alcaldes afiliados a Morena.