Natalia Suárez revienta contra Nacho Mier y exhibe fractura política en Morena Puebla
La delegada de Bienestar, Natalia Suárez del Real Gómez, respondió públicamente al senador Ignacio Mier Velasco, después de que éste negara haberla recomendado para integrarse al gobierno estatal encabezado por Alejandro Armenta.
El conflicto, que aparentemente comenzó como una polémica menor relacionada con la exposición mediática de Natalia Suárez, terminó convirtiéndose en un mensaje político de alto voltaje dentro de Morena, particularmente entre dos grupos que históricamente han disputado el control político de Puebla: el armentismo y el grupo político de Nacho Mier.
Todo detonó luego de que Ignacio Mier fuera cuestionado por medios poblanos durante una visita a la Escuela Libre de Derecho de Puebla sobre las declaraciones previas del gobernador Alejandro Armenta, quien había señalado públicamente que Natalia Suárez era una posición política impulsada por el senador.
Ante ello, Mier respondió tajante:
“Yo no he recomendado a nadie, no suelo hacerlo; yo lucho por ideales, son decisiones soberanas de quienes dan la oportunidad de participar y yo no quiero polemizar en eso, porque no tengo la responsabilidad ejecutiva en el Estado de Puebla”.
🔴 @NachoMierV se deslinda de “La güera de Morena”
El senador contradice a su primo, el gobernador @armentapuebla_ al asegurar que él NO recomendó a Natalia Suárez ( @NataliaS_Puebla ) para trabajar en el @Gob_Puebla
🎥 @RobertoMH_
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VIDEO: MTP Noticias Puebla
La declaración no pasó desapercibida dentro del círculo político poblano. Horas después, Natalia Suárez difundió un comunicado donde no solo contradijo directamente al senador, sino que además lanzó un mensaje cargado de simbolismo político sobre lealtad, memoria y violencia política contra las mujeres.
“Las mujeres en la política no somos desechables”
— Natalia Suárez del Real (@NataliaS_Puebla) May 18, 2026
En el documento publicado en redes sociales, Natalia Suárez aseguró que durante años formó parte del círculo cercano de Ignacio Mier y que sí existió una relación política directa y de confianza.
La funcionaria afirmó:
“Me duele profundamente que hoy se me pretenda desconocer, después de haber entregado años de trabajo, lealtad y compromiso a un proyecto que defendí con convicción en todo momento”.
También sostuvo que participó en “momentos clave” del proyecto político del senador, incluyendo la organización de estructuras juveniles y encuentros políticos estratégicos.
Uno de los fragmentos más duros del comunicado fue cuando señaló:
“Hubo reuniones, eventos y momentos públicos donde incluso Nacho Mier presentó y recomendó personalmente a integrantes de su equipo cercano, entre ellos a mí”.
La frase fue interpretada en el círculo político poblano como una desmentida frontal al senador y, al mismo tiempo, como una advertencia sobre el conocimiento interno que Natalia tiene de la operación política del grupo mierista.
Pero el punto más delicado políticamente llegó cuando Natalia acusó que desconocerla públicamente constituye una forma de violencia política:
“Desconocer a una mujer después de haber recibido su entrega y respaldo también es violencia política. Es una forma de invisibilizar nuestro esfuerzo”.
Y remató con una frase que rápidamente comenzó a circular entre operadores políticos y militantes morenistas:
“Las mujeres en la política no somos desechables”.
La batalla de fondo: la gubernatura de Puebla en 2030
Aunque públicamente el conflicto gira en torno a una recomendación política, el trasfondo real apunta a la disputa por el control de Morena rumbo a las elecciones intermedias de 2027 y, sobre todo, a la sucesión por la gubernatura de Puebla en 2030.
Nacho Mier y Alejandro Armenta han protagonizado durante años una rivalidad política interna dentro de Morena. Ambos buscaron la candidatura a la gubernatura en el pasado proceso electoral, pero finalmente el abanderado fue Armenta.
Desde entonces, el actual gobernador ha insistido reiteradamente en que ni “Armenta” ni “Mier” deberían aparecer en futuras boletas debido a la legislación contra el nepotismo.
Ese mensaje ha sido interpretado como un intento de cerrar el paso a las aspiraciones políticas de Ignacio Mier, quien mantiene presencia nacional dentro del Senado y conserva estructuras políticas activas en Puebla.
En ese contexto, la aparición de Natalia Suárez confrontando públicamente al senador adquiere otra dimensión: deja de ser un simple pleito mediático y se convierte en una operación política útil para el grupo gobernante.
Natalia Suárez y su supervivencia política
La importancia política de Natalia Suárez también radica en que, pese a múltiples escándalos mediáticos recientes, logró mantenerse dentro de la estructura de poder estatal.
En los últimos meses, la funcionaria estuvo involucrada en diversas polémicas:
- Su fiesta de cumpleaños estilo “Gran Gatsby”, donde fue criticada por el lujo y la ostentación.
- Sus declaraciones en las que afirmó que destacaba en Morena por ser “güera”, comentario que generó acusaciones de clasismo y racismo.
- El escándalo derivado de imágenes en un concierto de la Feria de Puebla 2026 junto a Edgar Chumacero, coordinador del programa de Obra Comunitaria.
En este último caso incluso surgieron versiones sobre una presunta relación sentimental y posibles conflictos por subordinación laboral, situación que posteriormente fue desmentida.
Sin embargo, lejos de debilitarse políticamente, Natalia Suárez parece haber consolidado su posición dentro del grupo cercano al gobernador Alejandro Armenta.
La razón es política: hoy representa una figura que conoce la operación interna del grupo de Nacho Mier y que además está dispuesta a confrontarlo públicamente.
Morena Puebla entra en una nueva etapa de confrontación
El choque entre Ignacio Mier y Natalia Suárez exhibe que las tensiones internas en Morena Puebla están lejos de terminar.
La disputa ya no solo involucra posiciones administrativas o declaraciones mediáticas. Lo que realmente está en juego es el control del partido, las candidaturas intermedias de 2027 y la sucesión estatal de 2030.
La narrativa construida por Natalia Suárez también resulta significativa porque desplaza el conflicto hacia el terreno de género, lealtad política y reconocimiento al trabajo de las mujeres dentro de las estructuras partidistas.
Mientras tanto, en Morena Puebla comienza a quedar claro que la batalla entre el armentismo y el grupo de Nacho Mier ya entró a una etapa pública y frontal.