El gobernador tiene todos los días que usar la mañanera para intentar comunicar lo que sus directores de comunicación no han podido.
Reza la máxima: Cuando algo o alguien no te funcione, reubícalo. Eso ha hecho el gobernador con sus titulares de comunicación social en menos de dos años de trabajo.
Si no es así, al menos lo parece.
A Pepe Tomé lo envió como director de relaciones públicas ‘curiosamente’ después de escándalos como el de un viaje familiar del mandatario a estados unidos y tras ser descubierta la estrategia Nódica, plataforma digital que utilizó el gobierno de Puebla para ciberacitivismo.
Además del enfrentamiento mediático con el periodista Rodolfo Ruiz. Lo que mostró demasiado hígado.
Al relevo llegó Claudia Hernández, una mujer leal al sistema y que en el gobierno de Barbosa también fue creadora de varias estrategias; su paso fue corto y ayer se anunció que será reubicada como Coordinadora de comunicación estatal en MORENA, nunca pudo comunicar y convencer con ‘Las bondades’ del cablebús, ‘curiosamente’ su salida se da después del enfrentamiento tuiterl Tío Richie. que tuvo José Luis García Parra con Ricardo Salinas Pliego.
Una batalla que se dio entre las narrativas de: “Los huevos del Choco” y el desatinado, pero efectivo arte de ‘pendejear’ del Tío Richie.
No hubo contención ni estrategia reactiva.
El próximo titular debe entender que la propaganda del gobierno ya no alcanza para ocultar la realidad.
La propaganda oficial no alcanza para ocultar la campaña anticipada de varios funcionarios públicos.
La propaganda oficial no alcanza para ocultar la ausencia de obra pública.
La propaganda oficial no alcanza para creer en las cifras maquilladas de seguridad pública.
Es decir: La propaganda contrasta con los hechos.
El gobernador tiene todos los días que usar la mañanera para intentar comunicar lo que sus directores de comunicación no han podido.
A veces le sale.
A veces le gana el ímpetu.
A veces culpa al Morenovallismo.
A veces culpa a la prensa.
Lo cierto es que eso de ‘Por amor a Puebla’ comienza a sonar hueco.
Aun no se sabe quien tomará el control de la comunicación del gobierno del estado.
Lo que si se sabe es que tendrá que adecuar la realidad con los discursos y entender que culpar al pasado no es una estrategia, sino un intento desesperado del gobierno por justificar los resultados.
Tampoco es estrategia que a la misma hora salgan los mismos medios con las mismas narrativas. Se pierde credibilidad y la percepción social es contraria a lo planeado.
¿Quién viene es lo de menos?
Lo importante es ver qué hará.
Mi cuenta en equis: @adangio