Un ataque armado en una tortillería de Amozoc, Puebla, dejó como resultado el asesinato de José Ángel, de 26 años, y la presunta privación de la libertad de dos personas.
Un ataque armado perpetrado por un grupo de al menos siete sujetos encapuchados y fuertemente armados dejó como saldo la muerte del propietario de una tortillería y la presunta privación ilegal de la libertad de dos personas en el municipio de Amozoc de Mota, Puebla, durante la mañana de este 14 de abril de 2026.
Los hechos ocurrieron en la colonia Las Cruces Concepción, específicamente en la intersección de las calles 13 B Sur y 7 B Poniente, donde se ubica la tortillería con razón social “Hernández Reyes”.
De acuerdo con testimonios recabados en el lugar, los agresores arribaron alrededor de las 06:28 horas a bordo de una camioneta color rojo, ingresando de forma violenta al establecimiento sin mediar palabra.
Ejecución directa del propietario
Según los reportes preliminares, los sujetos armados obligaron a salir al dueño del negocio, identificado como José Ángel, de 26 años de edad, a quien posteriormente le dispararon en repetidas ocasiones, provocándole la muerte de manera inmediata frente al establecimiento.
La agresión fue descrita por testigos como un ataque directo, rápido y coordinado, lo que refuerza la línea de investigación sobre la posible operación de un grupo delictivo organizado.
Privación de la libertad y posible robo
Tras el asesinato, los agresores habrían sacado por la fuerza a trabajadores del negocio, privando de la libertad a al menos dos personas, aunque este dato continúa bajo verificación por autoridades ministeriales.
De manera preliminar, la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) investiga el caso como un posible robo a negocio con violencia, sin descartar otras líneas de investigación relacionadas con crimen organizado.
Respuesta de autoridades y aseguramiento de indicios
Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSP) arribaron como primeros respondientes y confirmaron, junto con paramédicos, que la víctima ya no presentaba signos vitales.
Posteriormente, la zona fue acordonada por agentes ministeriales y peritos de la FGE, quienes realizaron el levantamiento del cuerpo y su traslado al Servicio Médico Forense (SEMEFO).
Durante la inspección, se localizaron y aseguraron 12 casquillos percutidos calibre 5.56 milímetros, lo que refuerza la hipótesis del uso de armamento de alto poder.
Las autoridades iniciaron la búsqueda y análisis de cámaras de videovigilancia en la zona, con el objetivo de reconstruir la ruta de escape de los agresores y determinar su identidad.