Una investigación de EL PAÍS revela que el matrimonio tenía un apartamento que mantuvo oculto por tres años e indicios sobre otra casa en la que han vivido en los últimos meses en Estados Unidos.
Poco a como se arma el rompecabezas de la fortuna inmobiliaria que construyeron en Estados Unidos el abogado Víctor Álvarez Puga y la actriz Inés Gómez Mont durante la última década. La Fiscalía de México acusa al matrimonio de desvío de recursos, blanqueo y delincuencia organizada. A la espera de su extradición desde EE UU, las autoridades mexicanas arrestaron a mediados de mes en Cancún a Alejandro Álvarez Puga, hermano del abogado y quien también está implicado en la trama de corrupción. EL PAÍS ha documentado en varias entregas que Víctor Álvarez Puga e Inés Gómez Mont adquirieron varias propiedades lujosas, principalmente en el condado de Miami, Florida, donde la pareja reside con sus hijos, cuando en México son considerados prófugos de la justicia. Una nueva investigación de este diario revela la compra de un inmueble millonario oculto hasta hoy e indicios sobre otra casa en la que ha vivido el matrimonio durante los últimos meses.
La última propiedad es un apartamento ubicado en el lujoso condominio Jade Signature, en Sunny Isles Beach, diseñado por la prestigiosa firma suiza Herzog & Meuron, encabezada por arquitectos que han sido galardonados con el Premio Pritzker. Álvarez Puga y Gómez Mont compraron el inmueble por 5.036.000 dólares, unos 97 millones de pesos al tipo de cambio de la época, en junio de 2018, apenas unos meses después de que se terminara de construir el edificio. Tres años después, se deshicieron de él, tras perder un pleito hipotecario.


De 58 niveles, el condominio Jade Signature está construido en primera línea de playa y da directamente al mar. El apartamento que adquirió el matrimonio está en el piso 37, mide 316 metros cuadrados, y tiene cuatro recámaras, cinco baños y nueve balcones con vistas majestuosas al mar. El matrimonio fue de los primeros clientes en adquirir una propiedad en el exclusivo condominio, acorde con el estilo de vida que quería darse la pareja, entre los más ricos de los ricos. Para la Fiscalía de México, gran parte de su fortuna procede de un desvío de 3.000 millones de pesos (unos 56 millones de dólares) de la Secretaría de Gobernación en 2016, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. No obstante, según las investigaciones de Hacienda, el gran negocio de Álvarez Puga es con las factureras, esto es, empresas de papel que venden facturas falsas a otros contribuyentes —personas o compañías— para ayudarles a evadir impuestos, un delito que representa una sangría enorme para el erario mexicano.
La compra del piso en el condominio Jade Signature se hizo a través de la firma Jade Sima LLC, constituida por Álvarez Puga en 2017 en Florida, de acuerdo con documentos mercantiles del condado de Miami. La primera administradora de la empresa fue Nora Peraza, una mujer con quien Gómez Mont copresidía su organización altruista en México, la Fundación Inés Gómez Mont Arena A.C. Luego, se integró como administrador de Jade Sima LLC Jonathan Choghi, el testaferro predilecto de Álvarez Puga, un corredor de bienes raíces vinculado a sus negocios tanto en México como en Estados Unidos.
La empresa tuvo durante dos años su dirección postal en la sede de la agencia inmobiliaria de Choghi, hasta que, en 2021, Álvarez Puga decidió migrarla al domicilio de su apartamento en Jade Signature, en el 16901 de Collins Avenue. Esa dirección también fue sede de otra empresa del matrimonio, IGMA International Corp. (las siglas de Inés Gomez Mont Arena), desde su creación en marzo de 2021 y hasta agosto de 2024. En esta firma también se designó administrador a Choghi (que firmó con otra combinación de su nombre, Jonathan Haghdoust).

Jade Sima LLC entró en una controversia hipotecaria con un prestamista por un adeudo de 3,8 millones de dólares. Dado que el matrimonio no cubrió el pago, tras un juicio civil, el prestamista se hizo con el apartamento de Álvarez Puga y Gómez Mont en octubre de 2021.
Rastros recientes de la pareja
Varias cosas sucedían en paralelo a ese juicio. En julio de ese mismo año, Gómez Mont compraba otra casa de 1.170 metros cuadrados ubicada en el exclusivo vecindario Town & Ranch Estates, en el condado de Miami, por 6,3 millones de dólares, como reveló este periódico en una investigación anterior. La adquisición se hizo mediante la firma Casa Mia Pinecrest Corp., con Gómez Mont y el testaferro Choghi entre sus directivos. Ese mismo 2021 fue el año en que, desde México, se giró la orden de captura contra el matrimonio, en septiembre.
Álvarez Puga y Gómez Mont también entraron en un pleito hipotecario por la vivienda de Town & Ranches Estates. En medio de ese litigio, en 2022, Casa Mia Pinecrest Corp. transfirió el inmueble a la compañía JBL Global Properties Corp., que preside Andrea Morán Borges, cuñada de Álvarez Puga.
Aunque en apariencia cambió de dueño, hay indicios de que Gómez Mont y Álvarez Puga han vivido en esa casa hasta este año, mientras México pelea por su extradición. Desde agosto de 2024, Gómez Mont registró la dirección de esa propiedad, en la calle Rolling Road Drive Pinecrest, como su domicilio propio y de la firma IGMA International Corp., que ella preside, según registros mercantiles de Miami. Todavía en enero de este año, la actriz confirmó esa información ante las autoridades del condado.
En 2022, el año en que la propiedad se transfirió a la empresa de Morán Borges, los impuestos de la vivienda (90.133 dólares, más de 1,5 millones de pesos) fueron cubiertos por Nu World Title LLC, de acuerdo con información de la oficina recaudadora de Miami. Esta compañía de servicios inmobiliarios forma parte del emporio del empresario venezolano Rodolfo Tabares Hernández. Luego, de 2023 a la fecha, los impuestos se han pagado a través de JBL Global Properties Corp.
Es incalculable el tamaño de la fortuna de Álvarez Puga, construida al amparo de políticos corruptos de México, parte de su misma red de complicidades. Ello quizá explica por qué las autoridades han encontrado tantos obstáculos para llevar al abogado ante la justicia de su país. Investigaciones de este periódico documentaron desde 2022 que él y su esposa estaban localizables en Miami, como lo demostraban sus transacciones inmobiliarias. Sin embargo, no fue sino hasta diciembre del año pasado —tres años después— que México formalizó ante Estados Unidos la solicitud de extradición de la pareja.