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BUAP impulsa programa de atención y conducta en 16 primarias de Puebla y Sinaloa

Por: Edith Adriana Colchado Jiménez

@tamalito_rosa

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Lo El programa “CLS-A-Fuerte: de la evidencia a la escuela”, desarrollado con la participación de la BUAP, la Universidad de California y la Universidad Autónoma de Sinaloa, se implementó en 16 escuelas primarias de Puebla y Sinaloa, con la participación de 117 estudiantes y 86 docentes. La iniciativa busca fortalecer las habilidades socioemocionales de niñas y niños que presentan dificultades de atención y conducta.

Los resultados, avances y retos del proyecto fueron presentados durante una jornada de trabajo realizada en el Salón Barroco del Edificio Carolino, donde se reunieron investigadores, docentes y autoridades educativas.

La intervención psicosocial está dirigida a estudiantes de educación primaria y contempla la participación de sus familias y profesores, con el propósito de desarrollar estrategias de acompañamiento que puedan aplicarse tanto en el salón de clases como en el hogar.

De acuerdo con el informe presentado, el programa llegó a 16 escuelas públicas de Sinaloa y Puebla, con un beneficio directo para 117 alumnos de primaria, además de involucrar a sus madres, padres y 86 docentes.

BUAP vincula investigación universitaria con necesidades escolares

Durante la presentación, Juan Pablo Padilla Martínez, director general de Investigación de la BUAP, destacó la importancia de vincular la investigación científica con las necesidades de las comunidades educativas.

El académico señaló que este tipo de proyectos permite relacionar la política pública, las condiciones que enfrentan docentes y estudiantes en las aulas y el conocimiento generado en las universidades.

En ese sentido, consideró que las instituciones de educación superior deben funcionar como un puente entre la investigación y las necesidades sociales, especialmente cuando se trata de desarrollar herramientas de apoyo para la educación básica.

Programa tiene antecedentes en 23 escuelas y 159 familias

Por su parte, Lauren Marie Haack, directora del proyecto CLS-A-Fuerte e investigadora de la Universidad de California en San Francisco (UCSF), presentó las experiencias obtenidas durante su aplicación en escuelas primarias públicas y sus efectos observados en las dinámicas escolares y familiares.

Explicó que el modelo original fue desarrollado por Linda Pfiffner, investigadora de la Universidad de California, a partir de un estudio en el que participaron 159 familias de 23 escuelas.

Posteriormente, en 2016, se realizó una adaptación cultural del programa en ocho escuelas de Culiacán, Sinaloa, con el propósito de adecuar sus estrategias al contexto educativo mexicano.

Tras la pandemia, el proyecto retomó su implementación presencial en 2024 y se extendió a las ciudades de Culiacán, Los Mochis, Puebla y Cholula.

Analizan estrategias de apoyo para estudiantes con dificultades de atención

Durante la jornada, Lauren Marie Haack también abordó las diferencias entre los modelos de atención que ofrecen las Unidades de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER) y los Centros de Atención Múltiple (CAM) en México.

Ambos servicios forman parte de las estrategias de apoyo educativo para estudiantes con discapacidad y otras necesidades específicas, aunque operan mediante modalidades de atención distintas.

La presentación permitió revisar los alcances del modelo CLS-A-Fuerte y las posibilidades de coordinación entre investigadores, docentes, familias y autoridades educativas para acompañar a estudiantes que enfrentan dificultades de atención y conducta.

En el encuentro participaron Héctor Rojas Hernández, director de Educación Especial de la Secretaría de Educación Pública de Puebla; Jaqueline Villegas Contreras, de la Universidad de California; Karla Villaseñor Palma, investigadora de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP y responsable del programa; y Andrea Zurita Toledo, coordinadora del proyecto en Puebla.

La iniciativa forma parte de los esfuerzos de colaboración académica orientados a trasladar herramientas respaldadas por la investigación a los entornos escolares y familiares