México vuelve a enfrentar a un campeón del mundo en octavos de final, con la esperanza de dar un golpe de autoridad ahora contra Inglaterra
Javier Aguirre ha tenido partidos cruciales en su carrera como estratega. De forma casi milagrosa metió al Osasuna, en 2005, y al Mallorca, en 2024, a finales de la Copa del Rey. Hizo que dos clubes de media tabla pegaran la sorpresa en España. Edificó al Atlético de Madrid que volvió a la Champions League y ha salvado de la crisis a la selección mexicana en tres ocasiones. Ahora le toca coronar, dar ese paso extra para concretar una de las mejores victorias en su carrera y para su país. El rival es Inglaterra. “La presión de estar en la selección existe. Te ayuda a ser mejor. Mañana tenemos un partido durísimo, intentaremos ganar, imponer condiciones”, dijo este sábado en el Estadio Azteca.
“Estás enfrentándote al número cuatro del mundo, según la FIFA. Campeón del mundo en 1966, un equipo que tiene una gran Liga que lo nutre. Estamos hablando de un equipo top en el mundo. Tenemos que hacer un partido casi perfecto. Jugar aún mejor de lo que hemos venido creciendo y tener el factor suerte que se necesita en estos partidos tan igualados”, comentó el Vasco en conferencia de prensa.
Algo que ha sido un revés para equipos como Sudáfrica, Chequia e Inglaterra es el tema de la altura en una ciudad como la capital mexicana que está a 2.224 metros sobre el nivel del mar. A eso se suma el calor de verano y la contaminación latente. Aguirre ha minimizado ese factor: “Son cosas que, en lo personal, dejo de lado. Somos once contra once. No me detengo a pensar en esas cosas”.
También restó importancia al trajín del cambio de horario del partido que, según pudo saber EL PAÍS, sí existieron conversaciones para jugarlo a mediodía, por cuestiones climatológicas, de seguridad y hasta del horario televisivo en Inglaterra. “Me dijeron del cambio de horario y dije que no estaba de acuerdo. Fue todo lo que hice”, mencionó sobre la entrevista que dio cuando existía ese runrún de la reprogramación del partido.
“Los ingleses, por características históricas, son gente muy veloz. Es verdad que tienen jugadores importantísimos. Una selección muy poderosa en lo físico pero que juegan muy bien al fútbol”, valoró Aguirre. El estratega se centró en la peligrosidad, sobre todo, de Harry Kane, el goleador, a quien le atosigará: “Kane es figura Mundial, un muchacho de 1,88 metros, a pesar de su envergadura, tiene mucha calidad en sus pies, lo tiene todo, es muy sacrificado. Intentaremos neutralizarlo. Intentar que no esté cómodo, que tenga siempre alguien encima para que no pueda armar juego”.
Aguirre puso de ejemplo a Raúl Jiménez, goleador en el fútbol inglés en los últimos ocho años, como el síntoma de sus futbolistas. Destaca su “enorme humildad, a pesar de que tienen esos años en la mejor liga del mundo sigue siendo el mismo. Se porta como uno más, no tiene ningún gesto de figura, ni divo. Eso me contragula, así están todos. Todos muy al servicio de la familia”, apuntó.
Las claves para hacer un Mundial histórico para México, como el de este 2026, pasan mucho por la selección de los futbolistas. “Tuvimos una buena preparación, tiempo suficiente para elegir jugadores que no priorizaran su talento individual, que dejaran de lado sus egos, que fueran humildes. En ese sentido, creo que acertamos en el plano humano. Hemos encontrado con todos una gran voluntad de trascender”, analizó. Así han ganado cuatro de cuatro juegos disputados, sin encajar gol.
Aguirre ha evitado categorizar el México-Inglaterra como el más importante de la historia porque para él siguen vigentes esos partidos determinantes contra Italia en el Mundial de 1970 y el de 1986 frente a Alemania, aunque ambos fueron derrotas. “Lo mejor está por venir”, comentó el Vasco. Este domingo tiene la oportunidad de hacer la jugada maestra de toda su carrera como director técnico.

Tuchel se rinde ante el Estadio Azteca
Thomas Tuchel, seleccionador de Inglaterra, sostuvo su primer entrenamiento en Ciudad de México un día antes del partido. Lo hizo en las instalaciones de los Pumas de la UNAM, al sur de la capital. Sobre el Estadio Azteca, el alemán ha asegurado que se trata de un “estadio icónico”. “Es más bonito de lo que pensé. De inmediato te das cuenta de que será un partido de Copa del Mundo”, contó en conferencia. “He jugado Champions League y partidos importantes, pero ninguno se compara con el de mañana. Jugar contra México en México es enorme. Todos estamos emocionados”, opinó Jordan Henderson.
“No estoy esperando ningún tipo de hostilidad. Todos han sido respetuosos. En un estadio como este se puede crear este tipo de atmósfera para apoyar a los locales. Nosotros ya lo estamos esperando. Hemos participado en juegos intensos. Estamos preparados para eso, para un inicio contundente de la selección mexicana. Nos van a dar una probadita de la intensidad”, mencionó Tuchel, quien tiene claro que los primeros 10 y 15 minutos del partido serán los “más difíciles” por el tema de la altitud. “México empieza impetuoso en su territorio. Lo superaremos y después estaremos mejor”, amenazó.