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Carlos Slim: Los mil contratos con la 4T y la “dependencia” digital a Telmex

Por: Admin

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Las administraciones de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum dieron a Telmex contratos que suman más de 25,000 mdp, dejando en sus manos la infraestructura digital y de telecomunicaciones del gobierno.

 

Durante los últimos siete años y medio, a una compañía privada le fue entregada —casi en su totalidad— la infraestructura digital y de telecomunicaciones del gobierno mexicano. Se trata de Telmex, sociedad en la que participa Carlos Slim Helú, uno de los empresarios más acaudalados del planeta.

Teléfonos de México, S.A.B. de C.V. —razón social de Telmex— no solo brinda servicios de telefonía o Internet tradicional, sino que en la actualidad gestiona millones de datos biométricos de los mexicanos, correos electrónicos institucionales, las licencias de softwares de aeropuertos, además aloja sitios oficiales, la red financiera donde se hacen algunas transferencias bancarias, también realiza “ciberinteligencia” para evitar fraudes, y hasta el arrendamiento de aparatos electrónicos para los centros de datos de las secretarías de Estado.

Sus más de 600,000 kilómetros de fibra óptica terrestre y submarina se extendieron por todo México a lo largo de décadas, pero tomaron el control de casi todas las oficinas del gobierno federal a partir de 2020, en medio de la pandemia, y en el transcurso de la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador.

Contratos otorgados a Telmex durante los últimos tres sexenios. Fotoarte: Diego Gómez

Contratos con Telmex suman 25,000 mdp

Una investigación de EL CEO revela que el 90% de los contratos recibidos por Telmex en los últimos 15 años llegaron durante la llamada Cuarta Transformación. En las administraciones de López Obrador y la presidenta Claudia Sheinbaum, la empresa y sus subsidiarias Triara, Scitum y Uninet recibieron al menos 1,022 contratos, por un monto de 25,000 millones de pesos.

La tecnología evolucionó en ese lapso, pero el contraste es notable: en el sexenio del priista Enrique Peña Nieto, Teléfonos de México solamente obtuvo 176 contratos por un monto cercano a los 7,000 mdp.

A inicios de 2024, EL CEO reportó que entre 2019 y 2023, la red empresarial de Slim Helú recibió contratos del gobierno federal por 60,915 millones de pesos, convirtiéndose en el empresario favorito del sexenio de AMLO, al participar en sus proyectos prioritarios, como la construcción del Tren Maya y el “rescate” de la industria energética. Una tendencia que prevalece con Claudia Sheinbaum.

Infraestructura tecnológica en manos de los Slim

Además de Telmex, la administración federal cuenta con proveedores como Axtel, Izzi, Oracle, Totalplay, Google, entre otros; todos los contratos relacionados a tecnologías de la información desde 2012 suman 84,000 mdp, pero de ese universo, el 40% corresponde a las subsidiarias de América Móvil, un conglomerado controlado por la familia Slim.

La cantidad de contratos que Telmex ha recibido del gobierno y la relevancia de muchos de ellos para el funcionamiento óptimo de los sistemas federales coloca a la compañía en una situación única entre sus competidores.

Competidores de Telmex en el gobierno federal. Fotoarte: Diego Gómez

A estas alturas, el corporativo en el que participa Carlos Slim es más que un proveedor del gobierno. Mucha de la infraestructura digital del Estado es diseñada, instalada, administrada, operada y/o resguardada por Telmex. Lo que podría generar una “dependencia” no solo a los servicios de la empresa, sino también a su funcionamiento, de acuerdo con expertos consultados por EL CEO.

Esto deja en manos de la empresa aspectos cruciales de la operación del gobierno federal, como la seguridad informática de sus sistemas, continuidad del servicio de Internet, disponibilidad de software y la integridad de los datos personales de la población.

Ejemplos no faltan en los que los sistemas federales quedaron paralizados u operando a medias por problemas entre el gobierno y sus proveedores. En 2024, Triara —filial de Telmex— cortó temporalmente el servicio de almacenamiento de datos a la Secretaría de Gobernación por un adeudo de 63 millones de pesos.

El riesgo de un solo proveedor

Ante una solicitud de postura sobre los hallazgos de este reportaje, Telmex aseguró que junto con sus subsidiarias proveen servicios “acordes con las necesidades particulares de cada cliente” y negó que exista una dependencia gubernamental de sus servicios.

“Cabe destacar que la infraestructura de Telmex está disponible para todos sus competidores mayoristas, lo cual hace incompatible cualquier señalamiento de dependencia o exclusividad”, agregó la empresa.

Para Paulina Gutiérrez, directora ejecutiva de la Red de Defensa de los Derechos Digitales (R3D), el grado de dependencia tecnológica que mantienen entidades gubernamentales hacia Telmex puede ser riesgosa, pues la compañía podría ser vulnerada.

“Cuando concentras información en una o muy pocas bases de datos, las vulnerabilidades tienen implicaciones mucho más graves”, opina Gutiérrez. “Esa concentración no solamente se ve en un mercado, sino en las bases de datos como tal y los riesgos que eso implica”, dice la experta en entrevista con EL CEO.

La presencia de Carlos Slim y Telmex en el gobierno

Las 10 instituciones federales que han otorgado más contratos a Telmex. Fotoarte: Diego Gómez

De 2012 a julio de este año, Telmex y tres de sus subsidiarias —Triara, Scitum y Uninet— han acumulado más de 34,000 millones de pesos en contratos federales para infraestructura de servicios digitales y de telecomunicaciones. Esto incluye Internet, centros de datos, nube, redes LAN/WLAN, ciberseguridad y licencias de software.

Por ejemplo, a comienzos de 2025, el Banco del Bienestar entregó por adjudicación directa –es decir, sin competencia– un contrato por 4,449 millones de pesos a Triara para administrar sus centros de datos por dos años.

En junio de 2026, la Segob contrató a la misma empresa por 296 millones de pesos para que administre y opere toda la infraestructura computacional del Registro Nacional de Población (Renapo). A mediados de julio, el IMSS acordó pagar más de 150 millones de pesos a Scitum por servicios de ciberseguridad.

Para las dependencias federales, Telmex no es solo una compañía telefónica y de Internet. El portafolio de servicios ofrecido por la empresa a través sus subsidiarias incluye servicios especializados.

Esto permite a Teléfonos de México operar en diversos frentes al mismo tiempo. Si una secretaría de Estado requiere servicios de centros de datos, Telmex puede entrar a la licitación. Lo mismo si ocupa instalar una red de Internet segura, o proteger sistemas computacionales.

Telmex compite con otras empresas de peso en cada una de estas categorías de negocio. Sus rivales tienen contratos federales también; no obstante, el tamaño de la empresa de los Slim y la amplitud de su cobertura le ha dejado el campo libre para la administración o resguardo de muchos de los sistemas cruciales del gobierno.

El contrato más grande: Banco del Bienestar

Cuántas sucursales tiene el Banco del Bienestar en junio de 2023
Banco del Bienestar. Fotografía: Gobierno de México

El contratación más grande que ha recibido Telmex en los últimos 15 años es, por mucho, el que le adjudicó el Banco del Bienestar en 2025, por 4,449 millones de pesos para la implementación y operación de sus centros de datos por dos años (del 1 de enero de 2025 al 31 de diciembre de 2027).

El acuerdo exige a Triara, filial de Telmex la implementación de dos centros de datos (uno principal y otro alternativo), además de la proveeduría de todo un paquete de servicios que incluye la instalación del software pertinente para operar los centros de datos, el servicio de telecomunicaciones e infraestructura para seguridad, monitoreo y continuidad de sus operaciones.

Triara —junto con Telmex, Uninet, Scitum y otra empresa aliada llamada B Drive IT— debía instalar, operar y resguardar infraestructura crítica para el banco, un órgano que se describe a sí mismo como “el principal dispersor de recursos de programas sociales del gobierno federal”.

Este contrato es una ‘secuela’ de otro recibido por el Banco del Bienestar en 2023, por 3,262 millones de pesos.

En aquella ocasión, Telmex salió victoriosa en una licitación pública en la que compitió con Axtel, Sixsigma ( KIO Networks) y B Drive IT. Por alguna razón no detallada en los documentos del proceso, Axtel y Sixsigma quedaron fuera, mientras que B Drive IT fue incorporada al consorcio ganador de Telmex y sus subsidiarias.

B Drive IT es otro proveedor de ciberseguridad —sin relación alguna con Telmex o América Móvil— al que le han caído acusaciones de favoritismo: su apoderada en 2022 era Claudia Elena Pérez García, quien anteriormente trabajó para la Oficina de Presidenciapublicó la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.

Otros contratos con la 4T

Centro de datos. Fotoarte: EL CEO

Los centros de datos emergieron como el negocio más lucrativo de Telmex con el gobierno federal. Después del Banco del Bienestar, las dependencias que más han gastado en contratos con las empresas de Slim son el SAT, Conagua, el ISSSTE y la SEP.

En 2022, la Secretaría de Educación Pública (SEP), entonces dirigida por Delfina Gómez, dio otro contrato a Triara para el almacenamiento de datos —información crítica como nóminas, cédulas profesionales, proyectos educativos, entre otros— por un monto de 1,647 millones de pesos.

En 2021, el ISSSTE otorgó otro contrato a un consorcio encabezado por Triara para la infraestructura del centro de datos, por 1,101 mdp.

Telmex y los datos de los mexicanos

En junio de este año, la Secretaría de Gobernación (Segob) acordó pagar 296 millones de pesos a Telmex para administrar y operar todos los servicios computacionales relacionados con el Registro Nacional de Población (Renapo).

El contrato queda muy lejos de ser de los más costosos recibidos por la empresa. Es, sin embargo, uno de los más complejos y relevantes para la infraestructura digital del gobierno mexicano.

El Renapo es un gran repositorio de datos a cargo de Segob. Contiene cientos de millones de registros de datos personales, demográficos y biométricos.

Es, en esencia, una bóveda llena de información poblacional que va desde nombres, fechas de nacimiento, actas de registro civil y direcciones, hasta firmas digitales, huellas dactilares, fotografías de rostros y escaneos de iris. Estos últimos datos forman parte de la llamada “CURP biométrica”, que incorpora identificadores físicos a la información contenida en la CURP.

La “CURP biométrica” es uno de los instrumentos más controversiales implementados por el gobierno en los últimos años por la cantidad de información personal sensible que toma de la población.

A mediados del año pasado, Segob dijo tener más de 27 millones de registros de CURP biométrica en el Renapo.

Datos biométricos en manos de Telmex

CURP biométrico
Curp Biométrica. Fotoarte: Israel Águila

Aunque el Renapo es una bóveda de información, esto no quiere decir necesariamente que Telmex tenga acceso directo a los datos personales resguardados ahí. El contrato deja claro que este tipo de datos se tratarán como información confidencial y no se les podrá dar ningún uso distinto a los fines específicos del contrato.

Tampoco significa que Telmex o sus subsidiarias sean directamente responsables de los datos en las bóvedas digitales de Segob. La Secretaría es legalmente responsable de esa información. Será la que, en caso de un hackeo, pérdida de datos o otro tipo de catástrofe informática, dé la cara a los afectados. Telmex podrá sufrir sanciones estipuladas en el contrato, pero su grado de responsabilidad legal no es el mismo, según lo estipulado en la Ley Federal de Protección de Datos Personales.

En opinión de Paulina Gutiérrez, directora ejecutiva de R3D, esto pone a Telmex en una situación delicada, porque el contrato no indica qué empleados podrán ver y manipular la información contenida en el Renapo; como operadores de todo su sistema de cómputo, estarán en contacto con los paquetes de datos demográficos y personales.

“Es responsabilidad de Segob decirle a Telmex cuál es el límite de ese tratamiento (de datos). En caso de filtraciones o acceso ilegal a las bases de datos (del Renapo), hay que comprender muy claramente dónde estaban las responsabilidades contractuales de Telmex”, añade Gutiérrez.

Telmex, el imperio de telecomunicaciones de Carlos Slim

Telmex el negocio de Carlos Slim
Carlos Slim Helú. Fotoarte: Israel Águila

Telmex fue un monopolio de Estado que se vendió a Carlos Slim hace casi 40 años. La empresa operó sin competencia –y bajo amparo del gobierno– durante seis años. Esto le permitió no sólo consolidarse como un actor dominante en telefonía, sino contar con capital para plantar bandera en otros sectores.

“Un actor con poder de mercado lo que hace es ir consolidando sus inversiones en otros sectores y desarrollando capacidades para ser competitivos”, dice en entrevista con EL CEO Eduardo Bohórquez, director de Transparencia Mexicana.

“El punto clave [de la compra de Telmex] no era el monopolio, sino poder financiar inversiones en otros sectores”, agrega el experto.

Telmex reconoce este grado de dominio y lo utiliza para promover sus servicios a otras organizaciones. Por ejemplo, en un panfleto promocional para los centros de datos de Triara, la empresa presume sus “280,000 kilómetros de fibra óptica, la red más extensa de México y América Latina”.

Telmex no es lo único “que hay” en la oferta de servicios TIC para el gobierno, pero su tamaño y presencia en diversos mercados le permite tener un pie plantado en una variedad de licitaciones a las que sus competidores no siempre pueden acceder. Telmex es una especie de “supermercado” para estos servicios. Una one-stop shop, por así decirlo.

Telmex “opera en números rojos”: Slim

Desde finales de 2022, Telmex ha tenido pérdidas financieras, aunque han sido menores en los últimos años. Su pérdida neta en ese lapso se calcula por encima de los 1,400 millones de dólares.

No es negocio, Telmex está en números rojos desde hace como 10 años. No cobramos dividendo, tiene que estarse alimentando el fondo de pensiones”, declaró Carlos Slim Helú durante su conferencia prensa anual en febrero de 2024.

Pero entre 1991 y 2023, Telmex ha dejado ganancias por 400,000 millones de pesos —sin considerar el efecto de la inflación—, de acuerdo con un análisis publicado por EL CEO.

Carlos Slim
Fotoarte: Cristian Laris

Explicó que la compañía tiene pasivos laborales por las pensiones de 41,000 trabajadores que heredó del gobierno y se requieren de al menos 270,000 millones de pesos para reducir esta “carga”.

El empresario aseguró que Telmex ‘sanará’ sus finanzas hasta el 2040, pero a pesar de todas las quejas que dio ante los medios, descartó su venta “porque es una empresa mexicana”.

Para militantes de Alianza Nacional de Telefonistas (ANT) no es que la empresa esté en números rojos, sino que “los dueños la han ido desmantelado” desde hace décadas, por ejemplo, su unidad de telefonía celular que ahora es Telcel —y que reporta ganancias multimillonarias— fue separada de Teléfonos de México.

Los telefonistas disidentes han reclamado que antiguas filiales como Compañía de Teléfonos y Bienes Raíces (CTBR), Alquiladora de Casas (ALDECA) y Renta de Equipo (RESA) son propietarias de centrales telefónicas y otros equipos que prestan servicios mayoristas, y a las que Telmex paga por sus servicios.

La extensión a la concesión de Telmex

En marzo pasado, Telmex recibió una extensión a su título de concesión para instalar y operar su red de telecomunicaciones nacional por otros 30 años. Por su parte, la empresa comentó a EL CEO que a pesar de seguir operando, se mantiene con diversas regulaciones.

“Esto le permite competir con otros concesionarios que, en conjunto, alcanzan una participación de mercado cercana al 60%, incluso ofreciendo servicios 5Play, lo que evidencia que dichos competidores pueden concentrar libremente sus inversiones y servicios en las zonas de mayor rentabilidad, compitiendo sin restricciones regulatorias ni obligaciones de ampliación de cobertura, a diferencia de Telmex, que mantiene restricciones regulatorias y asume importantes cargas sociales al brindar servicio en zonas del país donde sus competidores no tienen presencia”, dijo la empresa.

Carlos Slim concesión de Telmex
Carlos Slim se ha mantenido al frente de Telmex desde 1990 / Fotoarte: Ericka Robles

Esta ampliación en el título de concesión fue negociada hace una década con el extinto Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), durante el sexenio del expresidente Enrique Peña Nieto; sin embargo, las nuevas condiciones administrativas y políticas corresponden a la 4T.

En 2014, el IFT resolvió que América Móvil es un “agente económico preponderante” en el sector de las telecomunicaciones.

Con ello ha tenido medidas para la entrada de Slim al mercado de TV de paga, el cual ha perseguido desde hace 20 años, como lo publicó anteriormente EL CEO.

Una licencia de televisión le permitiría a la familia Slim ofrecer 5Play como lo hacen Izzi de Televisa, Totalplay de Grupo Salinas o Megacable. Pero aún sin el negocio que tanto ansía el empresario, Telmex se mantiene como un jugador líder.

Las nuevas reglas para Telmex

Sin embargo, la Alianza Nacional de Telefonistas aseguró que entre los cambios relevantes en la extensión de la concesión, está la eliminación de la prohibición de subsidios cruzados entre servicios concesionados y sus filiales.

Esto permitiría que Telmex pueda transferir recursos a sus unidades de negocio, favoreciéndose ante la competencia, de acuerdo con los telefonistas disidentes.

La revista Contralínea publicó que los telefonistas acusaron que “la nueva concesión” no obliga a Telmex a seguir con la modernización tecnológica.

“Un tema para nosotros muy delicado es que se exima al concesionario de la obligación de realizar la modernización de las telecomunicaciones y de la investigación tecnológica, y de invertir en la capacitación y en la educación tecnológica”, refirió la organización gremial.

En tanto, la extensión a su título de concesión apunta a una posible prolongación del dominio de Telmex y de la familia Slim en el sector TIC.

Respuesta de Telmex:

Nota metodológica:

Vía EL CEO