María Hilda N., ex Miss Puebla 1991, sale del penal de San Miguel y enfrentará juicio por trata de personas en libertad con brazalete electrónico
Un juez determinó el cambio de medida cautelar para la acusada, quien continuará su proceso penal bajo supervisión electrónica mientras avanza el juicio oral por presunta trata de personas en la capital poblana.
La ex reina de belleza María Hilda N., identificada públicamente como Miss Puebla 1991, dejó el penal de San Miguel tras un cambio en su medida cautelar ordenado por un juez de control, quien determinó que podrá continuar su proceso penal en libertad vigilada mediante el uso de brazalete electrónico.
La decisión judicial se tomó este jueves 18 de junio de 2026, dentro del proceso que enfrenta por el delito de presunta trata de personas, el cual continúa en etapa de juicio oral ante el Tribunal de Enjuiciamiento en el estado de Puebla.
De acuerdo con la resolución, la imputada deberá permanecer bajo supervisión técnica constante, lo que implica monitoreo en tiempo real por parte de autoridades ministeriales, con el objetivo de garantizar su localización y evitar cualquier intento de evasión de la justicia.
El caso ha generado atención pública debido a su trayectoria como figura de belleza en 1991 y por las acusaciones en su contra, relacionadas con la presunta operación de una red de explotación laboral doméstica en la capital poblana.

Proceso judicial continúa fuera del penal
Con la modificación de la medida cautelar, el proceso penal contra María Hilda N. entra en una nueva etapa en la que continuará su defensa en libertad, aunque sin concluir el procedimiento judicial en su contra.
El Tribunal de Enjuiciamiento será el encargado de determinar su responsabilidad o inocencia en el delito de trata de personas conforme avance el juicio oral.
Las autoridades ministeriales mantienen la supervisión del caso y la vigilancia del brazalete electrónico como parte de las condiciones impuestas por la autoridad judicial.
Investigación por presunta red de explotación
De acuerdo con la información contenida en el expediente, la acusación señala que la imputada habría estado relacionada con hechos de explotación laboral doméstica, presuntamente en agravio de mujeres originarias de la Sierra Norte de Puebla.
La investigación ministerial apunta a que las víctimas habrían sido reclutadas bajo promesas laborales y posteriormente sometidas a condiciones de trabajo forzado dentro de un inmueble ubicado en la capital poblana.
Las autoridades han señalado que el proceso sigue su curso legal y que será el tribunal quien determine el alcance de las responsabilidades.
Control judicial con vigilancia electrónica
Como parte de la medida cautelar, la ex Miss Puebla permanecerá bajo vigilancia mediante un dispositivo electrónico de rastreo, el cual será monitoreado por autoridades ministeriales.
Este mecanismo tiene como finalidad garantizar su permanencia dentro del proceso penal, así como evitar cualquier contacto con las personas involucradas en la carpeta de investigación.
El control judicial también incluye restricciones de movilidad y supervisión permanente, conforme lo determine la autoridad competente.