Audio atribuido a Marina del Pilar revela supuestos contactos con asesores de Estados Unidos ante posibles sanciones; la gobernadora de Baja California negó acuerdos irregulares.
La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda (Morena), se encuentra en el centro de una nueva crisis política tras la difusión de un audio revelado por el periodista Héctor de Mauleón en su columna para El Universal, en el que se le escucha hablar sobre posibles acercamientos con autoridades y agencias de Estados Unidos ante eventuales sanciones o cargos en su contra.
El material ha abierto un debate nacional sobre la relación entre gobiernos estatales mexicanos y agencias estadounidenses, especialmente en un contexto donde ya se han documentado restricciones diplomáticas contra figuras políticas del mismo partido.
El audio en el que Marina del Pilar busca un acuerdo con EU | #Opinión de @hdemauleon 🖊️
“La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, ha buscado acercarse a agencias de inteligencia de EU a través de un grupo de contactos –’asesores externos del FBI'”… pic.twitter.com/8BcpjNp8vk
— El Universal (@El_Universal_Mx) June 23, 2026
En la grabación difundida, se escucha a la gobernadora en conversación con dos hombres, uno de ellos identificado como intermediario y otro como enlace jurídico. En el diálogo se menciona la posibilidad de acercamientos con “asesores externos del FBI”, quienes supuestamente habrían ofrecido gestionar reuniones en una oficina consular en Tijuana.
En ese mismo intercambio aparece el nombre de Michael Nadler, identificado en el audio como ex fiscal del Distrito Sur de Florida, quien habría llevado casos de alto perfil relacionados con financiamiento ilícito y figuras políticas internacionales.
La mandataria menciona que estos contactos se darían a través de su abogado, y que los asuntos relacionados con “sanciones y cargos” debían ser canalizados por vía legal.
En una de las partes del audio se escucha la frase atribuida a la conversación:
“Sus abogados en Tijuana… pueden ayudarla con los términos, sanciones y cargos… estamos muy a tiempo de poderlo…”.
El caso no ocurre en el vacío. El 10 de mayo de 2025, el gobierno de Estados Unidos —en el contexto de la administración de Donald Trump, según publicaciones previas— revocó la visa de Marina del Pilar, medida que también alcanzó inicialmente a su entonces esposo, Carlos Torres Torres.
Posteriormente, se informó que existían investigaciones abiertas en Estados Unidos relacionadas con presuntos vínculos de Carlos Torres con lavado de dinero y otros delitos financieros, lo que amplificó el escrutinio sobre la familia política.
LA RESPUESTA DE MARINA DEL PILAR
Tras la filtración del audio, la gobernadora reaccionó públicamente y reconoció la autenticidad del material, aunque rechazó cualquier interpretación de negociaciones irregulares.
En declaraciones posteriores afirmó:
- Que sí mantiene reuniones con autoridades estadounidenses, pero de carácter institucional.
- Que cualquier acercamiento se realiza de forma “transparente y respetuosa”.
- Que la conversación corresponde a un contexto donde intervino un “intermediario externo”.
- Que “esa supuesta reunión jamás ocurrió” en los términos señalados en el audio.
También sostuvo que:
“Yo aquí sigo muy tranquila, trabajando con la conciencia tranquila”.
El caso se inserta en un contexto más amplio donde otros gobernadores de Morena han sido mencionados en escenarios de relación diplomática compleja con Estados Unidos, incluyendo permisos o restricciones de ingreso en casos como Sonora (Alfonso Durazo) y Tamaulipas (Américo Villarreal), según versiones periodísticas previas.
Además, el caso de Rubén Rocha Moya (Sinaloa) ha sido señalado en medios por presuntos vínculos indirectos con actores del crimen organizado, lo que alimenta el debate sobre la vigilancia estadounidense hacia gobernadores mexicanos.