La visita de Olivia Salomón a Puebla no fue un acontecimiento menor. La directora de la Lotería Nacional apareció en la conferencia del gobernador Alejandro Armenta el 26 de octubre, dejó abierta la posibilidad de competir por la alcaldía y, con una sola declaración, modificó el escenario político rumbo a 2027.
Hasta entonces, la disputa por la capital parecía concentrarse entre dos proyectos: el de Pepe Chedraui, que busca la reelección, y el de Alejandro Armenta, que pretende impulsar a Gabriela “La Bonita” Sánchez.
Aunque ambos pertenecen al mismo movimiento político, sus intereses no solo no coinciden, sino que se contraponen.
Para Chedraui, repetir en la presidencia municipal significaría consolidar su capital político y colocarse en una posición privilegiada rumbo a la gubernatura de 2030. Para Armenta, permitir ese crecimiento podría representar el fortalecimiento de un liderazgo que no controla y con el que ha tenido diferencias públicas.
El problema del gobernador no sería únicamente quién administra Puebla durante los próximos tres años, sino quién podría disputarle la conducción política de su sucesión.
Gabriela Sánchez: músculo político no siempre significa votos
La apuesta del grupo armentista es Gabriela “La Bonita” Sánchez, quien ha incrementado su exposición pública mediante actividades deportivas y movilizaciones de “simpatizantes”.
Su anunciada pelea contra Mariana “La Barby” Juárez en diciembre representa una oportunidad de posicionamiento. Aunque tal vez esta promoción deportiva no constituya un acto anticipado de campaña por respaldarse en un vacío legal, resulta difícil ignorar su utilidad política en el contexto electoral.
A ello se suma la movilización realizada alrededor de su inscripción en el proceso interno de Morena (pese a que el propio partido guinda llamó a la militancia a abstenerse de ese tipo de prácticas). El mensaje fue mostrar fuerza. Sin embargo, si parte de los asistentes provino de otros municipios, como se ha señalado, esa movilización no necesariamente representa votos disponibles en Puebla capital.
Mostrar el músculo político sirvió entonces para negociar la candidatura desde una mejor , pero no garantiza ganar las urnas.
Olivia Salomón: ¿la salida de Claudia Sheinbaum?
Aquí entra la tercera pieza.
Claudia Sheinbaum, como líder del movimiento a nivel nacional tiene poder de voto y veto en la elección de candidaturas; hoy en el escenario poblano, la quinta ciudad más importante de México, tiene frente a sí una disputa entre dos grupos del oficialismo: el de un alcalde con relaciones empresariales, capacidad de negociación y vínculos políticos propios, y el de un gobernador con aparato político que busca mantener influencia sobre la capital con una candidata que no cubre del todo el perfil que buscan en Palacio Nacional. Una disputa en la que ninguna de las partes parece estar dispuesta a ceder.
Chedraui cuenta, además, con un elemento relevante: su cercanía con el entorno empresarial de Carlos Slim, cuyo Grupo Carso ha anunciado una inversión importante en la zona de San Francisco.
En ese contexto, Olivia Salomón aparece como una posible alternativa para evitar que la candidatura termine por profundizar las diferencias y perder de la ciudad para la 4T.
Su posición en el gobierno federal la convierte en una figura con interlocución directa con el proyecto de Sheinbaum.
Y hay un detalle que merece especial atención.
Olivia reconoció que no se registró en el proceso interno de Morena, pero recordó que todavía faltan por definirse las alianzas.
Esa frase no parece casual.
Deja abierta la posibilidad de una postulación mediante alguno de los partidos aliados, como el PVEM o el PT, siempre que los acuerdos electorales y las reglas partidistas lo permitan.
Es decir, Olivia podría mantenerse en la negociación incluso sin haber participado en el registro interno morenista.
#EnLaCAPITAL 🏛️👀 ¡NO SE APUNTÓ, PERO NO SE BAJA! OLIVIA SALOMÓN HABLA DE ACUERDOS PENDIENTES EN MORENA
La directora de la Lotería Nacional (@lotenal) confirmó que no presentó su registro para buscar la coordinación municipal de Morena en Puebla capital durante la primera etapa.
🔎 Sin embargo, Olivia Salomón (@OliviaSalomonV) subrayó que todavía faltan consensos, coaliciones y acuerdos.
💬 “En la política como en la vida nada es estático”, declaró.
♟️ La funcionaria federal también expresó su interés en participar y dijo sentirse privilegiada de ser tomada en cuenta.
— Moviendo Ideas (@moviendoideas) October 26, 2026
Armenta y la vieja fórmula de gobernar con otro color
¿Por qué Alejandro Armenta habría de respaldar a Olivia Salomón si su apuesta es Gabriela Sánchez?
Porque en política no siempre gana quien coloca a alguien de su partido. A veces gana quien consigue sentar en el poder a alguien con quien puede negociar.
La historia poblana ofrece un antecedente no tan lejano como ejemplo: la confrontación entre Miguel Barbosa y Claudia Rivera Vivanco, ambos de Morena, durante la elección municipal de 2021.
Rivera buscaba reelegirse, pero su relación con el gobernador estaba fracturada. Finalmente, Eduardo Rivera Pérez, candidato del PAN, ganó la alcaldía con ayuda del brazo inquisidor del ejecutivo estatal. El episodio ilustra una lógica conocida: para un gobernador puede resultar más conveniente negociar con alguien de otro grupo, incluso de otro partido, que fortalecer a un adversario dentro de sus propias filas.
Bajo esa lectura, el recibimiento de Armenta a Olivia adquiere otro significado.
Si Gabriela Sánchez no consigue la candidatura, una eventual alcaldesa con la que pueda construir acuerdos podría resultarle más conveniente que otros tres años de Chedraui. No significa que Armenta haya renunciado a impulsar a Gabriela. Significa que mantener abierta la puerta a Olivia también puede servirle.
Genoveva Huerta: la respuesta desde otro frente
Pero la aparición de Olivia provocó otro movimiento.
Días después, la panista Genoveva Huerta manifestó su interés en competir por la presidencia municipal de Puebla.
Su destape introduce una opción opositora que podría beneficiarse de las divisiones internas de Morena.
#EnLaCAPITAL 🗳️🚨 ¡GENOVEVA HUERTA LEVANTA LA MANO POR PUEBLA CAPITAL RUMBO A 2027! 🏛️🔵
La diputada federal y secretaria general del PAN en Puebla, Genoveva Huerta Villegas (@GenovevaHuerta), confirmó que buscará la coordinación de Acción Nacional en la capital poblana, con miras a una eventual candidatura a la presidencia municipal.
Para participar en este proceso interno, anunció que solicitará licencia a su cargo dentro de la dirigencia estatal panista.
Su decisión la incorpora a la disputa por la definición de quién representará al PAN en la elección municipal de 2027.— Moviendo Ideas (@moviendoideas) October 28, 2026
En este escenario también aparecen las conexiones de grupos políticos vinculados históricamente con el morenovallismo y con administraciones posteriores vinculadas a la 4T, entre ellos el entorno de Patricia Leal Islas.
Paty Leal fue una de las funcionarias de confianza de Rafael Moreno Valle. Ocupó la contraloría estatal, fue diputada local y senadora, y construyó una trayectoria estrechamente vinculada con el grupo que gobernó Puebla durante el morenovallismo.
Tras la desaparición de ese proyecto político y los conflictos que enfrentó durante el gobierno de Miguel Barbosa, su presencia pública disminuyó considerablemente. Pero alejarse de los reflectores no necesariamente significa desaparecer de la operación política.
Leal también tiene vínculos con el grupo de Sergio Salomón Céspedes, con quien coincidió en el Congreso local y mantuvo una relación de cercanía.
La posibilidad de que esas relaciones se traduzcan en respaldo para Genoveva es tan solo una hipótesis que para mí como autora de esta nota de análisis, tiene lógica política: si el oficialismo llega dividido a 2027, una candidatura opositora con recursos, acuerdos y capacidad para concentrar el voto de rechazo podría convertirse en una alternativa competitiva. En ese contexto la aspirante morenovallista podría convertirse también en una alternativa para los grupos guindas que buscan impedir la concentración del poder político en manos de Alejandro Armenta.
Genoveva quizá no tenga hoy la estructura territorial del partido gobernante, pero cuenta con trayectoria, relaciones políticas y la posibilidad de construir acuerdos. Si además lograra sumar el respaldo de operadores experimentados y sectores inconformes con el oficialismo, su candidatura podría adquirir una dimensión distinta.
Y en una elección cerrada, eso puede ser suficiente para alterar los cálculos.