“Debemos ralentizar el ritmo al que mejoramos las capacidades de los modelos de IA”, escribió Amodei en una publicación de blog.
Esta postura ya la habían planteado los líderes tecnológicos -con distintos grados de intensidad- en los últimos años, pero la novedad fue el respaldo inmediato que encontró Amodei de sus competidores.
“Estoy de acuerdo con Dario”, escribió Altman en X, respaldando también la propuesta de contar con evaluadores externos de seguridad.
“Dario tiene razón”, intervino Musk. “La dirección es la correcta”, dijo Hassabis sobre la propuesta de Amodei.
Apenas el jueves, Jacob Coxon, investigador de Anthropic, renunció a la empresa advirtiendo que los desarrolladores de la IA “están jugando con nuestras vidas”, reavivando los temores sobre la nueva superinteligencia.