Rechaza el proceso de selección de candidatos de Morena y elude respaldar a la candidata Ana Lilia Rivera.
Tlaxcala es uno de los estados donde las definiciones de candidaturas detonaron tensiones preexistentes. La gobernadora Lorena Cuellar no quiere apoyar a la candidata Ana Lilia Rivera y vive una realidad de fricciones con Palacio Nacional.
No solo se trata de la candidatura: en el entorno presidencial se suele mencionar a Cuellar como una de las mandatarias estatales de la 4T peor evaluadas de todo el país, puesto por el que suele competir con Rocío Nahle. Actualmente, la aprobación de Cuellar apenas llegaría al 30%.
Ante este escenario, la gobernadora estaría en conversaciones reservadas con figuras del PRI y del PAN de la CDMX para buscar algún acuerdo que le permita competir contra Herrera.
Y es que, al interior de la 4T de Tlaxcala, el predicamento de Herrera es casi absoluto: tiene sintonía con el Verde, el PT y con los principales sindicatos de la entidad.
Cuellar, cuyo destino político luce complejo, no tendría más opción que apostar por una figura de la oposición. Allí aparecen como figuras ineludibles Miriam Martínez por el PAN y la senadora Anabell Avalos por el PRI.
Al interior de la 4T de Tlaxcala, el predicamento de Herrera es casi absoluto: tiene sintonía con el Verde, el PT y con los principales sindicatos de la entidad.
La gobernadora quería que su sucesor fuera el alcalde de la capital estatal Alfonso Sánchez, quien perdió por marcada distancia la encuesta de Morena.
Rivera, según señalan en Morena, ha buscado tanto a Cuellar como a Sánchez para lograr acuerdos. Pero, de momento, la fricción persiste.