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El “déficit fantasma” de México: el Presupuesto 2027 no convence al mercado

Por: Admin

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La meta de reducir el déficit a 3%, que un analista ya califica como “fantasma”, y las dudas sobre Pemex mantienen la alerta sobre el grado de inversión.

 

El Presupuesto de 2027 prometía ser la oportunidad del gobierno para enviar al mercado una señal de ajuste fiscal; sin embargo, el proyecto entregado por Edgar Amador no disipó los temores sobre la situación crediticia del país.

Aunque los analistas reconocen que el marco macroeconómico está más alineado con sus proyecciones, cuestionan que el ajuste fiscal vuelva a posponerse y que el déficit siga por encima de lo previsto inicialmente.

De acuerdo con el Presupuesto, el déficit (RFSP) representará 3.9% del PIB el próximo año, superior a lo delineado en Pre Criterios -en 3.5%-.

Esta es la tercera ocasión en que se aplaza la consolidación fiscal. Por ello, para Luis Gonzali, vicepresidente y codirector de inversiones en Franklin Templeton, la meta de llevar el déficit a 3% del PIB ya se convirtió en un “déficit fantasma”.

La estimación de la dependencia también señala que el nivel de endeudamiento (SHRFSP) ascendería por cuarto año a 55% del PIB.

“No creemos que sea suficiente para detonar un evento crediticio, pero no manda la señal correcta”, opinó Gonzali. Además, consideró que no hay voluntad política para realizar una reducción más agresiva.

Edgar Amador, secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP) defendió este miércoles que su equipo está comprometido con una convergencia paulatina, responsable y ordenada.

“Lo que estamos haciendo busca preservar y mejorar la calidad del crédito público del país y hacia allá vamos”, dijo el funcionario, quien reiteró en varias ocasiones su compromiso con este tema.

Tenemos una reducción acumulada del déficit de 1.8 puntos porcentuales del PIB respecto del ejercicio de 2024. Estamos comprometidos con una convergencia paulatina, responsable y ordenada.

Pero analistas consultados por LPO coinciden en que el riesgo no se eliminó. “No es que vaya a pasar mañana, pero con este deterioro de crecimiento y déficit podría pasar en algún momento de 2029 y 2030”, dijo Gonzali.

Guillermo Guzmán, director de la academia de inversiones Trading Advisor, coincidió en que este presupuesto envía señales de una consolidación más lenta, además de que no se ve una política fiscal que pueda contribuir a la recaudación y un superávit insuficiente.

Otro factor que resalta el experto es Pemex, que sigue dependiente del gobierno federal y hay dudas sustentadas de que deje de ser “una carga” fiscal para el gobierno.

Por ejemplo, Guzmán señala que un riesgo puede ser que vuelvan a caer los precios del petróleo, una vez se estabilicen los conflictos geopolíticos.

El experto también señala que la rigidez del gasto se profundiza cada vez más.

Analistas de Banamex consideraron que México podría conservar el grado de inversión en los próximos años, pero advirtieron sobre la trayectoria ascendente de la deuda y la menor disponibilidad de espacio fiscal, que reduce el margen para esquivar choques externos.

Por ejemplo, estimaron que si el tipo de cambio cerrara 2027 en un nivel de 19.4 pesos por dólar, la deuda bruta se ubicaría en 60 % del PIB el próximo año, bajo ese escenario, aumentaría el riesgo para la calificación soberana.

Edgar Amador Zamora, secretario de Hacienda y Crédito Público

 

La apuesta por el crecimiento

 

Ante el incumplimiento de las metas fiscales, para los analistas consultados, un crecimiento sostenido de al menos 2% sería necesario para compensar parcialmente el deterioro fiscal.

El proyecto presupuestal de Amador Zamora apuesta al crecimiento a través de fomentar la inversión pública y privada. Contempla un monto por 5.7 billones de pesos entre 2026 y 2030 para infraestructura energética, hidráulica, de logística y de transporte.

Con esta inversión el gobierno apunta a producir empleos, ampliar la capacidad productiva del país y generar nuevas oportunidades de inversión.

Pero esta apuesta aún enfrenta un escenario de incertidumbre ante la tensión comercial con Estados Unidos y los cambios judiciales y regulatorios en México.

“Tendríamos que ver un crecimiento más alto que esto para matar el tema del déficit con crecimiento. Pero como es el pie con el que cojeamos, entonces, sigue siendo complicado”, dijo Gonzali.