“Se ha detectado que las empresas que menos ISR pagan, o que determinan pérdida fiscal, usan facturas falsas hasta por el 10% de sus gastos para evadir impuestos”.
Antonio Martínez
titular del SAT
“Una de las medidas que están estableciendo es un impuesto mínimo sobre las utilidades y eso se calcula en la manera que dice que las deducciones de una empresa no deben exceder el 96.67 por ciento; significa que un 3.3 por ciento debe tener un mínimo de utilidad sobre las ventas”, indicó la directora financiera de una compañía consultada por Grupo REFORMA y quien pidió el anonimato.
“Eso puede ser altísimo. Si tú tienes unas deducciones que te dan el 98 por ciento, y todo está de acuerdo a Ley, el SAT dice: ‘no puedes pasar de 96 por ciento'”, expuso. “Estaría con esto forzando a que las empresas al menos le paguen el 3.33 por ciento sobre las ventas”.
Gustavo Leal Cueva, presidente de la consultora Fiscalía, coincidió.
“Como la tasa de ISR a aplicar sobre esa proporción de los ingresos es de un 30 por ciento”, dijo, “para todo fin práctico lo que están haciendo es establecer un impuesto mínimo de 1 por ciento sobre los ingresos, aun cuando la empresa tenga pérdidas”.
La SHCP anotó que con esto busca frenar el uso de facturas falsas para no contribuir al fisco, pero para BBVA México la medida podría afectar de manera desproporcionada a las empresas que hacen un uso legítimo de estas deducciones y, con ello, desincentivar la inversión.
“Los límites a las deducciones del Impuesto sobre la Renta empresarial podrían inhibir aún más la inversión privada en un contexto de debilidad de la demanda interna”, advirtió un análisis de BBVA.
Entre las medidas planteadas por el Gobierno federal se limitaría la deducibilidad de grandes empresas y el acreditamiento de pérdidas fiscales de ejercicios anteriores, además de que se prevé eliminar el Régimen Opcional para Grupos de Sociedades (ROGS), un esquema creado en 2013 que permite a las empresas diferir el pago del ISR hasta por tres años, lo que optimizaba significativamente el flujo de efectivo corporativo.
BBVA señaló que se trata de una ampliación efectiva en la base gravable del ISR empresarial.
“Ante un entorno de debilidad en la inversión y consumo privados, consideramos contraproducente que se contemple una ampliación efectiva en la base gravable del ISR empresarial al limitar las deducciones posibles.
“Hubiera sido deseable proponer aumentar la recaudación mediante políticas públicas que reduzcan la informalidad”, anotó el área de Estudios Económicos del banco.
Según analistas, estas medidas no ayudan nada a mejorar las perspectivas de crecimiento económico de la economía mexicana, que durante las Administraciones de Morena ha crecido menos del 1 por ciento anual.