México se queda sin la Tacoma, que es la pick-up mediana más vendida en EU, y Toyota llega a Texas con una inversión de 3 mil 600 mdd.
Toyota Motor Corp trasladará parte de la producción de su popular camioneta mediana Tacoma desde su planta en México a San Antonio, como parte de una inversión de 3 mil 600 millones de dólares en sus instalaciones de Texas.
El fabricante japonés construirá una segunda línea de producción en San Antonio, donde actualmente fabrica camionetas de tamaño completo y SUV, y creará unos 2 mil nuevos puestos de trabajo de aquí a 2030, informó Toyota este lunes 6 de julio.
Este cambio, que se produce tras el compromiso asumido por Toyota el año pasado de invertir 10 mil millones de dólares en sus operaciones de manufactura en Estados Unidos durante la próxima década, llega en un momento en que las negociaciones entre Estados Unidos y México para renovar el T-MEC permanecen estancadas.
El presidente Donald Trump, que ha presionado a Toyota para que aumente sus inversiones en Estados Unidos, dejó pasar la fecha límite del 1 de julio sin extender el acuerdo comercial.
El mayor fabricante de automóviles del mundo va camino de superar a General Motors Co. en ventas de vehículos nuevos en EU hacia finales de este año.
“Al ampliar nuestra planta de San Antonio, reforzamos nuestro compromiso con la manufactura estadounidense”, afirmó Ted Ogawa, presidente de Toyota Motor North America, en un comunicado.
La Tacoma, conocida como “Taco” entre los aficionados a las camionetas, es la pick-up mediana más vendida en Estados Unidos y hasta ahora se fabrica en dos plantas de México. Aún no está claro qué modelo sustituirá la producción que dejará la planta cercana a Tijuana, donde el año pasado se ensamblaron unas 166 mil 653 Tacoma. Un portavoz de la empresa afirmó que Toyota no tenía más comentarios por el momento.
La otra planta que fabrica la Tacoma, ubicada en el centro de México, seguirá exportando el modelo a Estados Unidos, según el portavoz.
La Tacoma libra aranceles de Donald Trump con llegada a EU
Al trasladar parte de la producción de su camioneta más vendida a Texas, Toyota reducirá su exposición al impacto de los aranceles sobre las importaciones mexicanas. Los vehículos enviados desde México están sujetos a aranceles estadounidenses de hasta el 25 por ciento, lo que ha afectado los resultados financieros de Toyota y otros fabricantes, además de alterar décadas de planificación de la producción transfronteriza.
La ampliación de la planta de San Antonio, que será casi el doble de grande de lo previsto inicialmente, elevará su superficie a unos 5 millones de pies cuadrados. Además, incrementará la inversión acumulada de Toyota en esas instalaciones a 8 mil 300 millones de dólares desde que comenzaron las obras hace 23 años.
“Esta inversión, de la magnitud que caracteriza a Texas, refleja la fortaleza de nuestra mano de obra y las ventajas competitivas únicas que ofrece nuestro estado”, afirmó el gobernador Greg Abbott en el comunicado.
La planta de Toyota en San Antonio opera actualmente casi al límite de su capacidad, con una producción cercana a los 200 mil vehículos al año. La ampliación permitirá añadir otros 150 mil vehículos anuales, según el portavoz. El aumento de la producción a partir de 2030 se implementará de forma gradual durante un periodo de cuatro años.
El compromiso de Toyota de aumentar sus inversiones buscaba mitigar las críticas de Trump y se anunció tras un acuerdo comercial entre Estados Unidos y Japón. Hasta ahora, esas inversiones incluyen mil millones de dólares para ampliar la producción en las plantas de Indiana y Kentucky, así como 912 millones de dólares destinados a incrementar la producción en instalaciones de otros cinco estados estadounidenses.
