Al menos 10 mil personas participaron en la segunda movilización por agua limpia; grupos encapuchados provocaron daños en el Palacio de Gobierno, Congreso y Palacio de Justicia.
Al menos 10 mil personas participaron en una segunda movilización para exigir agua limpia en Guadalajara, Jalisco, pero la jornada terminó con incendios, daños a edificios públicos y enfrentamientos protagonizados por grupos de encapuchados. Mientras el gobernador emecista Pablo Lemus informó sobre detenciones y ajustes al operativo de seguridad, el cineasta Guillermo del Toro respaldó el derecho de los ciudadanos a protestar y cuestionó que el acceso al agua deba convertirse en una lucha social.
Una segunda marcha ciudadana para exigir agua limpia en Guadalajara, Jalisco, terminó en una jornada de disturbios y daños a edificios públicos, después de que grupos de personas encapuchadas irrumpieran en una movilización que había comenzado de manera pacífica durante la mañana del domingo 18 de octubre de 2026.
De acuerdo con los reportes difundidos sobre la movilización, al menos 10 mil personas salieron a las calles para exigir soluciones a los problemas de calidad del agua, una demanda que ha generado inconformidad entre habitantes de la zona metropolitana de Guadalajara.
Sin embargo, poco antes del mediodía, la presencia de personas encapuchadas que comenzaron a lanzar petardos y otros artefactos alteró el desarrollo de la manifestación.
Ante el riesgo de confrontaciones, los organizadores de la marcha pacífica decidieron suspender temporalmente la movilización durante aproximadamente dos horas, con el propósito de evitar que los asistentes quedaran involucrados en los incidentes.
La protesta fue reanudada posteriormente, pero la situación se agravó cuando un grupo estimado en 300 personas se dispersó por distintas calles del Centro Histórico de Guadalajara y comenzó a causar daños en inmuebles públicos.
Encapuchados incendian puertas del Palacio de Gobierno de Jalisco
Los incidentes más graves se registraron en las inmediaciones del Palacio de Gobierno de Jalisco, donde grupos de encapuchados derribaron e incendiaron dos de las tres puertas principales del inmueble.
Durante los disturbios también se reportaron cristales rotos, cámaras de seguridad dañadas y el ingreso de algunas personas al edificio.
Las agresiones no se limitaron a la sede del Poder Ejecutivo estatal.
Otros grupos lanzaron petardos y artefactos contra el Congreso de Jalisco y el Palacio de Justicia, donde también se registraron incendios en los accesos.
Los hechos provocaron daños materiales en distintos puntos del Centro Histórico y modificaron el desarrollo de una protesta que originalmente tenía como objetivo exigir respuestas de las autoridades ante las denuncias ciudadanas por la calidad del agua.
Hasta el momento, la información proporcionada no permite establecer quiénes organizaron o financiaron los actos violentos, por lo que no es posible atribuirlos a un grupo político específico.
Organizadores suspendieron la marcha para evitar confrontaciones
Uno de los elementos relevantes de la jornada fue la decisión de los organizadores de detener durante aproximadamente dos horas la movilización pacífica después de que comenzaron los primeros incidentes.
La medida buscaba evitar confrontaciones entre los asistentes, los grupos encapuchados y los elementos de seguridad desplegados en la zona.
La suspensión temporal también marcó una diferencia entre la protesta ciudadana por el acceso al agua limpia y los actos de violencia registrados posteriormente.
Aunque ambos acontecimientos ocurrieron durante la misma jornada, la participación de miles de personas en la marcha no implica que los asistentes hayan intervenido en los daños a edificios públicos.
La exigencia central de los manifestantes continuó siendo el acceso a agua limpia y la atención de los problemas denunciados en el suministro.
Pablo Lemus reporta ajustes al operativo de seguridad y cinco detenidos
Tras los disturbios, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, de Movimiento Ciudadano, se pronunció mediante sus redes sociales sobre el desarrollo de la jornada.
El mandatario aseguró que el Gobierno estatal realizó ajustes al operativo de seguridad y sostuvo que tanto los manifestantes como los cuerpos policiales evitaron responder a las provocaciones.
Lemus también informó sobre la detención de cinco personas que viajaban en una camioneta con reporte de robo, en cuyo interior presuntamente fueron localizados bidones con gasolina.
El hallazgo fue dado a conocer por el gobernador durante la noche, en el contexto de las acciones de seguridad desplegadas tras los incidentes.
No obstante, la presencia de gasolina en el vehículo no acredita por sí sola la participación de los detenidos en los incendios registrados, por lo que corresponde a las autoridades investigar y establecer las posibles responsabilidades.
Posteriormente, el Gobierno de Jalisco difundió información adicional sobre algunas personas que habrían participado en los disturbios.
A través de redes sociales, las autoridades compartieron un video en el que señalaron a diversos individuos y solicitaron colaboración ciudadana para identificarlos.
La difusión de estas imágenes forma parte de las acciones de investigación, aunque la responsabilidad penal de cualquier persona señalada debe determinarse mediante los procedimientos legales correspondientes.
La segunda manifestación por Agua Limpia fue un ejercicio cívico por parte de la ciudadanía, que demostró que salir a la calle de manera pacífica es posible.
Al inicio, un grupo de porros violentos trató de provocar violencia y caos, pero la organización ciudadana los señaló, los rechazó y los expulsó del contingente.
Por parte del Gobierno, se hicieron ajustes a la estrategia de acompañamiento y seguridad para los manifestantes. La prioridad fue proteger a las personas, evitar la confrontación y garantizar que la ciudadanía ejerciera en libertad su derecho a expresarse.
Esta vez, ni los ciudadanos ni las fuerzas del orden cayeron en la provocación de los violentos.
Al final de la manifestación, nuevamente, un grupo de 300 personas se quedó para provocar destrozos, pintar paredes, romper vidrios, derribar algunas cámaras de seguridad y arrojar petardos y bombas molotov.
Un grupo lanzó explosivos contra las puertas del Palacio Legislativo y del Palacio Judicial. Ante ello, la Policía intervino para controlar los incendios provocados.
Fueron detenidas cinco personas que viajaban a bordo de una camioneta robada, en cuyo interior había bidones de gasolina. Estas personas presuntamente incendiaron las puertas del Congreso y del Poder Judicial.
Hasta el momento, la Policía continúa soportando los ataques del grupo de manifestantes violentos contra el Palacio de Gobierno, pero eso ya no forma parte de la manifestación pacífica.
— Pablo Lemus Navarro (@PabloLemusN) October 19, 2026
Cuatro detenidos de la primera marcha fueron vinculados a proceso
La segunda movilización ocurrió después de una primera jornada de protestas por el mismo problema, que también terminó con incidentes violentos.
El viernes 16 de octubre un juez vinculó a proceso a cuatro personas detenidas durante la primera marcha. Los imputados enfrentan acusaciones por lesiones y delitos contra la autoridad, relacionadas con los acontecimientos registrados en aquella movilización.
Guillermo del Toro respalda protesta por agua limpia durante Festival de Morelia
Mientras Guadalajara registraba una nueva jornada de movilizaciones, el cineasta mexicano Guillermo del Toro se pronunció sobre la problemática del agua en Jalisco durante su participación en el Festival Internacional de Cine de Morelia.
El director, originario de Guadalajara y reconocido internacionalmente por su trayectoria cinematográfica, participaba en una clase magistral cuando un grupo de jóvenes procedentes de Jalisco intervino para visibilizar las demandas relacionadas con el suministro de agua.
Lejos de impedir su participación, Del Toro les cedió el micrófono y reconoció que los espacios culturales también pueden servir para expresar inconformidades sociales.
Durante el intercambio, los jóvenes explicaron que promovían una petición para recolectar firmas y solicitar la destitución del gobernador Pablo Lemus.
El cineasta permitió que la solicitud circulara entre los asistentes para que quienes así lo decidieran pudieran conocerla y firmarla.
Su intervención representó un respaldo al derecho de los ciudadanos a expresar sus demandas, aunque permitir la circulación de la petición no equivale necesariamente a respaldar personalmente la destitución del mandatario estatal.
#EnPalabrasDe 🎤💧 “Que los medios escuchen, este es el lugar y este es el micrófono”.
🎬👏 Así respondió el cineasta Guillermo del Toro (@RealGDT) cuando una estudiante de Guadalajara aprovechó su participación en el Festival Internacional de Cine de Morelia (@FICM) para denunciar los problemas de calidad del agua que enfrentan habitantes de la ciudad jalisciense.
🚰⚠️ Durante la clase magistral, la joven se manifestó contra la presencia de agua sucia y presuntas aguas negras en viviendas de Guadalajara.
📢🇲🇽 En lugar de impedir la intervención, el director mexicano le cedió la palabra y abrió el espacio para que los medios de comunicación escucharan su denuncia.
— Moviendo Ideas (@moviendoideas) October 19, 2026
Del Toro considera alarmante que los ciudadanos tengan que luchar por agua
Posteriormente, durante una conferencia de prensa relacionada con la entrega de la Medalla Filmoteca UNAM, Guillermo del Toro volvió a referirse a la problemática.
El cineasta calificó como “aterrador” que algo tan básico como el agua tenga que ser peleado, al referirse a las exigencias de los ciudadanos de Guadalajara.
Su posicionamiento amplificó la discusión sobre el acceso al agua y la responsabilidad de las autoridades para garantizar condiciones adecuadas de suministro.
La intervención de Del Toro también puso de relieve el papel que pueden desempeñar los espacios culturales y las figuras públicas en la visibilización de demandas ciudadanas.

La exigencia de agua limpia continúa pese a los disturbios
Los acontecimientos del 18 de octubre en Guadalajara dejaron dos asuntos que requieren seguimiento: la investigación de los daños y actos violentos registrados en edificios públicos, y la atención de la demanda ciudadana por agua limpia.
Por una parte, las autoridades estatales deberán esclarecer la participación de las personas involucradas en los incendios, los daños materiales y los ataques contra inmuebles gubernamentales.
Por otra, permanece la exigencia de los habitantes que salieron a manifestarse para solicitar soluciones a los problemas de calidad del agua.
La violencia registrada al término de la movilización no resuelve ni elimina el reclamo de los miles de ciudadanos que participaron pacíficamente.
La protesta también abrió un debate sobre la capacidad de las autoridades para garantizar simultáneamente el derecho a la manifestación, la seguridad de los asistentes y la protección de los edificios públicos, sin perder de vista el problema que motivó las movilizaciones.
Contexto: la crisis del agua también provocó denuncias de represión policial
La movilización del 18 de octubre ocurrió una semana después de una primera protesta, celebrada el 11 de octubre, durante la cual se denunciaron agresiones y detenciones arbitrarias por parte de policías estatales.
El propio Pablo Lemus reconoció posteriormente excesos policiales y detenciones injustificadas, mientras organismos de derechos humanos solicitaron investigar la actuación de los elementos de seguridad.
La inconformidad tiene como origen las denuncias por agua turbia, malos olores y posibles contaminantes en el suministro doméstico. Los manifestantes también reclaman transparencia sobre las obras hidráulicas, justicia por los abusos denunciados y mecanismos para exigir responsabilidades a las autoridades.