Tucker Carlson aseguró que Benjamin Netanyahu presiona a Donald Trump para atacar una instalación subterránea iraní; la Casa Blanca rechazó la versión.
El periodista estadounidense aseguró que Benjamin Netanyahu presiona a Donald Trump para atacar una instalación nuclear subterránea en Irán. La Casa Blanca rechazó sus señalamientos y el presidente estadounidense negó que tenga previsto ordenar una ofensiva inmediatamente después de las elecciones del 3 de noviembre.
La posibilidad de una nueva escalada militar entre Estados Unidos e Irán volvió al centro de la discusión internacional este lunes 2 de noviembre, después de que el comentarista político Tucker Carlson afirmara que el gobierno de Donald Trump podría estar considerando un ataque nuclear contra instalaciones subterráneas iraníes.
Carlson, antiguo aliado mediático del presidente estadounidense y actualmente distanciado de él, sostuvo que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, estaría presionando a Washington para utilizar armamento nuclear contra un complejo conocido como Pickaxe Mountain, ubicado en el centro de Irán.
La advertencia fue difundida a pocas horas de las elecciones legislativas de Estados Unidos, programadas para el martes 3 de noviembre, en un contexto de tensión militar y negociaciones diplomáticas sin resultados definitivos.
Tucker Carlson señala presiones de Netanyahu sobre Trump
En una publicación difundida en redes sociales, Tucker Carlson afirmó que la administración estadounidense podría estar a pocos días de tomar una decisión militar de consecuencias internacionales.
Según su versión, Benjamin Netanyahu estaría intentando convencer a Donald Trump de atacar Pickaxe Mountain, un complejo subterráneo cercano a las instalaciones nucleares de Natanz.
Carlson sostuvo que los servicios de inteligencia israelíes consideran que Irán habría reanudado actividades de enriquecimiento de uranio en ese lugar.
También aseguró que las instalaciones se encontrarían protegidas por aproximadamente 300 pies de granito, equivalentes a unos 91 metros, y que las armas convencionales estadounidenses no podrían destruir los túneles.
A partir de esa afirmación, el comentarista planteó que un ataque nuclear sería la única alternativa militar.
El escenario político de Israel también entra en la controversia
Carlson relacionó las supuestas presiones de Netanyahu con la situación política interna de Israel.
De acuerdo con el periodista, los resultados electorales recientes habrían complicado la posibilidad de que el primer ministro israelí reúna los apoyos parlamentarios necesarios para mantenerse al frente del gobierno.
El comentarista sugirió que una nueva confrontación militar podría modificar ese escenario político.
También afirmó que funcionarios estadounidenses, entre ellos el secretario de Defensa, Pete Hegseth; el comandante del Comando Central, Brad Cooper; el secretario de Estado, Marco Rubio, y el director de la CIA, John Ratcliffe, tendrían posiciones favorables a intensificar las operaciones contra Irán.
Estas afirmaciones corresponden a la versión de Carlson y no constituyen confirmaciones de las posturas individuales de los funcionarios mencionados.
En contraste, el periodista aseguró que el vicepresidente JD Vance y el enviado presidencial Steve Witkoff estarían defendiendo una salida negociada.
La Casa Blanca rechaza la versión de un ataque nuclear
La administración de Donald Trump respondió a las declaraciones del comentarista.
En declaraciones recogidas por el medio especializado The War Zone, un funcionario de la Casa Blanca cuestionó la credibilidad de Carlson y sostuvo que el presidente dispone de distintas alternativas para abordar la situación con Irán.
El gobierno estadounidense no confirmó que exista un plan para utilizar armamento nuclear.
Además, Trump ha rechazado anteriormente esa posibilidad. En declaraciones públicas realizadas durante 2026, el mandatario sostuvo que no consideraba necesario recurrir a armas nucleares contra Irán.
Este lunes también negó que hubiera decidido iniciar una ofensiva inmediatamente después de las elecciones legislativas.
Las declaraciones oficiales contrastan con la advertencia de Carlson, aunque no eliminan la posibilidad de que Washington evalúe otras opciones militares convencionales.
Trump mantiene abierta la posibilidad de negociar con Irán
Mientras circulaban las advertencias sobre una posible escalada, Donald Trump habló de las condiciones militares y económicas de Irán y planteó la posibilidad de alcanzar un acuerdo.
El presidente estadounidense aseguró que las capacidades iraníes de defensa aérea y producción de misiles han sido debilitadas durante el conflicto.
También sostuvo que Teherán enfrenta dificultades económicas y que podría buscar una negociación.
El planteamiento mantiene abiertas dos rutas en la relación bilateral: la presión militar y la negociación diplomática.
La incertidumbre se concentra en si Estados Unidos retomará operaciones militares de mayor alcance o buscará avanzar hacia un entendimiento con las autoridades iraníes.
El estrecho de Ormuz, punto estratégico de la tensión militar
Las posibles operaciones estadounidenses también han puesto atención sobre las islas e instalaciones militares iraníes cercanas al estrecho de Ormuz.
Esta vía marítima conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye una ruta estratégica para el transporte internacional de hidrocarburos.
Entre los puntos de interés militar se encuentran la isla de Qeshm, próxima al estrecho, y la isla de Kharg, importante por sus instalaciones petroleras.
Ambas han aparecido en distintos reportes sobre operaciones, amenazas y objetivos militares durante el conflicto.
Una ampliación de las operaciones militares en esta región podría afectar la navegación comercial, la infraestructura energética y las condiciones de seguridad de los países del golfo Pérsico.
Un ataque nuclear rompería un precedente de más de 80 años
La eventual utilización de armamento nuclear por parte de Estados Unidos tendría consecuencias que irían más allá del enfrentamiento con Irán.
Desde los bombardeos estadounidenses sobre Hiroshima y Nagasaki, en agosto de 1945, no se han vuelto a utilizar armas nucleares en combate.
Especialistas en control de armamentos han advertido que una detonación nuclear contra instalaciones subterráneas podría dispersar material radiactivo y generar consecuencias ambientales y humanitarias de gran alcance.
También podría provocar una respuesta internacional y modificar los equilibrios de seguridad entre potencias con capacidad nuclear.
Por esa razón, las declaraciones de Tucker Carlson han generado atención.
Elecciones estadounidenses y decisiones militares
La controversia ocurre en vísperas de las elecciones de medio término en Estados Unidos, en las que se renovará la Cámara de Representantes y parte del Senado.
El resultado de esos comicios definirá la composición del Congreso durante la segunda mitad del mandato presidencial de Donald Trump.
Aunque la conducción de las Fuerzas Armadas corresponde al Poder Ejecutivo, el Congreso tiene facultades de supervisión, presupuesto y control político que pueden influir en la discusión sobre las operaciones militares estadounidenses.
En ese contexto, la relación con Irán se mantiene como uno de los asuntos internacionales de mayor relevancia para Washington.