Los Chapitos negociarían entrega con EU; Iván Archivaldo busca evitar captura en medio del colapso interno del Cártel de Sinaloa
La presión judicial de Estados Unidos contra la facción de Los Chapitos estaría entrando en una nueva etapa. Un reportaje publicado por el diario estadounidense Los Angeles Times reveló que Iván Archivaldo Guzmán Salazar y su hermano Alfredo Guzmán Salazar mantienen conversaciones con autoridades estadounidenses para negociar una posible entrega pactada y evitar terminar capturados o asesinados en medio de la guerra interna que vive el Cártel de Sinaloa.

De acuerdo con el medio estadounidense, las conversaciones habrían iniciado desde hace aproximadamente un año y avanzan de manera paralela al endurecimiento de las investigaciones federales en Estados Unidos contra integrantes del grupo criminal y operadores políticos presuntamente vinculados a la organización. Entre ellos aparece el nombre del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalado recientemente en investigaciones judiciales abiertas en Nueva York.
La revelación coloca nuevamente a los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán en el centro del escenario internacional. Mientras Ovidio Guzmán López y Joaquín Guzmán López ya enfrentan procesos judiciales en Estados Unidos, ahora los dos líderes visibles de la estructura criminal buscarían negociar condiciones que les permitan evitar la cárcel de máxima seguridad o incluso un asesinato derivado de la disputa interna con grupos rivales.
Según el reporte del Los Angeles Times, las fuentes consultadas explicaron que tanto Iván Archivaldo como Alfredo Guzmán habrían esperado primero observar cómo evolucionaban los acuerdos judiciales alcanzados por sus hermanos detenidos antes de decidir si iniciaban negociaciones formales.
El contexto es especialmente delicado para la organización criminal. Tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada en julio de 2024 —hecho que detonó una fractura histórica dentro del Cártel de Sinaloa— la estructura de Los Chapitos habría quedado debilitada operativamente, enfrentando confrontaciones internas y presión simultánea de autoridades mexicanas y estadounidenses.
La investigación periodística recuerda que Zambada aterrizó en Nuevo México acompañado de Joaquín Guzmán López, quien posteriormente alcanzó acuerdos con fiscales federales en Chicago. Según la versión legal presentada por el abogado de “El Mayo”, el histórico narcotraficante habría sido secuestrado y entregado a autoridades estadounidenses por el propio hijo de “El Chapo”.
Ese episodio habría modificado completamente el equilibrio criminal en Sinaloa y abrió la puerta a una posible estrategia de cooperación judicial por parte de algunos integrantes de Los Chapitos para reducir condenas.
Actualmente, Iván Archivaldo Guzmán Salazar sigue siendo uno de los hombres más buscados por autoridades estadounidenses. El Departamento de Estado mantiene recompensas multimillonarias por información que conduzca a su captura, mientras que agencias federales lo consideran uno de los principales operadores del tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos.
Las autoridades norteamericanas sostienen que la facción de Los Chapitos mantiene un papel central en la producción y tráfico de drogas sintéticas, especialmente fentanilo, responsable de decenas de miles de muertes por sobredosis en territorio estadounidense.
Aunque hasta el momento ni el Departamento de Justicia de Estados Unidos ni abogados de Iván Archivaldo o Alfredo Guzmán han confirmado públicamente la existencia de un acuerdo formal, la publicación del Los Angeles Times sacudió nuevamente el escenario político y criminal mexicano.
El tema además ocurre en un momento extremadamente sensible para Morena y para el gobierno federal, luego de las acusaciones judiciales que involucran a Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, así como a otros funcionarios y exfuncionarios de su administración señalados en expedientes judiciales estadounidenses.
La eventual negociación de Iván Archivaldo también podría representar un terremoto político si dentro de los acuerdos aparecen nombres de operadores financieros, políticos o estructuras de protección institucional presuntamente ligadas al cártel.
Mientras tanto, la violencia en Sinaloa continúa creciendo. En las últimas semanas se han registrado ataques armados, ejecuciones, desapariciones y confrontaciones vinculadas a la disputa interna del grupo criminal, particularmente tras el debilitamiento de la relación entre las facciones históricas del cártel.
La posibilidad de que Los Chapitos busquen acuerdos con Estados Unidos confirmaría que la presión internacional y el reacomodo criminal están llevando a la organización a un escenario de supervivencia política y judicial.