Citlalli Hernández confirma que aspirantes pasarán por encuestas, opinión ciudadana y revisión de antecedentes.
La dirigencia nacional de Morena anunció que reforzará los candados para seleccionar candidatos de cara a las elecciones de 2027, en medio de la crisis política detonada por las acusaciones de Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios señalados por presuntos vínculos con “Los Chapitos”.
La presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, Citlalli Hernández, informó que ahora los perfiles pasarán por tres filtros principales: encuestas internas, opinión ciudadana y revisión de antecedentes “cuestionables”.
El anuncio ocurrió durante una reunión entre dirigentes de Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México, quienes acordaron blindar la coalición oficialista ante el desgaste político provocado por los señalamientos de narcovínculos contra figuras morenistas en Sinaloa.
“No queremos perfiles cuestionables”
Citlalli Hernández aseguró que la coalición buscará evitar que personas con antecedentes dudosos lleguen a candidaturas relevantes.
Entre los nuevos criterios destacó:
- Encuestas para medir respaldo ciudadano.
- Opinión social sobre los perfiles.
- Solicitud de opiniones favorables de autoridades federales.
- Revisión de posibles antecedentes cuestionables.
La dirigente sostuvo que “no hay mejor filtro que la ciudadanía”, al considerar que la gente conoce el historial político y personal de quienes buscan competir.
Además, afirmó que Morena no permitirá que personas “manchen los principios e ideales” del movimiento.
El fantasma de Rocha Moya pesa sobre Morena
Aunque la dirigencia evitó mencionar directamente a Rubén Rocha Moya como motivo de estos cambios, el contexto es inevitable.
El gobernador con licencia de Sinaloa fue acusado por fiscales estadounidenses de presuntamente haber recibido apoyo de “Los Chapitos” para ganar la elección de 2021, a cambio de permitirles operar con impunidad.
También fueron señalados el senador morenista Enrique Inzunza, el alcalde con licencia de Culiacán Juan de Dios Gámez Mendívil y otros funcionarios sinaloenses.
La crisis escaló al grado de que Morena ahora busca mecanismos extraordinarios para evitar que nuevos perfiles vinculados al crimen organizado lleguen a competir bajo sus siglas.
Morena, PT y Verde cierran filas
La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, aseguró que la alianza con el PT y el Verde continuará rumbo a 2027.
“Esta coalición es de proyecto, no solamente electoral”, afirmó.
Por su parte, la dirigente del PVEM, Karen Castrejón, y el líder petista Alberto Anaya respaldaron el fortalecimiento de filtros internos.
El endurecimiento de controles ocurre mientras desde Estados Unidos aumentan las presiones y señalamientos sobre presuntos nexos entre actores políticos mexicanos y el narcotráfico, particularmente en entidades gobernadas por Morena.
La contradicción política
El endurecimiento de filtros también abre una pregunta incómoda para Morena: si ahora consideran indispensable revisar con lupa a sus candidatos, ¿reconocen implícitamente que antes no lo hicieron?
Porque durante años, el discurso oficial insistió en que las acusaciones sobre infiltración criminal eran “campañas” o “guerra sucia”. Hoy, el propio partido habla de antecedentes cuestionables, opiniones de autoridades federales y blindajes internos.
El mensaje político parece claro: el caso Rocha Moya sacudió al oficialismo más de lo que públicamente quieren admitir.