Sheinbaum reta a Estados Unidos y exige pruebas contra Rocha Moya; exhibirá 36 extradiciones rechazadas a México
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, elevó el tono del choque diplomático con Estados Unidos al defender públicamente al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y exigir que las autoridades estadounidenses presenten pruebas formales sobre los presuntos vínculos del morenista con el narcotráfico.
En medio de la presión política generada por las investigaciones abiertas en cortes estadounidenses contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios sinaloenses presuntamente relacionados con “Los Chapitos”, la mandataria federal anunció que la próxima semana dará a conocer un informe con 36 casos en los que Estados Unidos rechazó solicitudes de extradición hechas por México, argumentando supuesta falta de pruebas.
La declaración fue interpretada en círculos políticos y diplomáticos como una respuesta directa al endurecimiento del discurso estadounidense contra funcionarios mexicanos presuntamente ligados al crimen organizado.
Durante su conferencia matutina del 14 de mayo de 2026, Sheinbaum cuestionó lo que considera un doble rasero de Washington en materia judicial y de cooperación bilateral.
“La próxima semana les vamos a presentar: hay 36 casos donde Estados Unidos ha negado la petición por falta de pruebas”, declaró la presidenta.
#DesdePALACIO | La presidenta Claudia Sheinbaum (@Claudiashein) decidió elevar la confrontación política y diplomática con Estados Unidos en defensa del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya (@rochamoya_), al advertir que su gobierno no procederá contra ningún… pic.twitter.com/AYJ48IjGKI
— Moviendo Ideas (@moviendoideas) May 14, 2026
La mandataria utilizó el tema para defender la postura de su gobierno frente a las acusaciones realizadas desde Estados Unidos contra Rocha Moya. Según Sheinbaum, algunos sectores pretenden reducir la actuación del Estado mexicano a tres caminos: detener y extraditar a los señalados, encarcelarlos en México o no hacer nada.
Sin embargo, insistió en que existe una cuarta vía: exigir evidencias contundentes antes de proceder judicialmente.
“Se les olvida la más importante: pedir pruebas”, afirmó.
El posicionamiento presidencial ocurre en un momento particularmente delicado para la relación bilateral México-Estados Unidos. Apenas días atrás, el Departamento de Justicia estadounidense acusó formalmente al gobernador con licencia de Sinaloa, al senador morenista Enrique Inzunza y a otros funcionarios de presuntamente colaborar con la facción criminal de “Los Chapitos” para facilitar operaciones de narcotráfico y recibir respaldo político.
Las acusaciones estadounidenses sostienen que Rocha Moya habría llegado a la gubernatura de Sinaloa en 2021 con apoyo criminal mediante intimidación y secuestro de rivales políticos, además de permitir que la organización operara con impunidad.
Frente a ello, Sheinbaum endureció el discurso soberanista y advirtió que su administración no tomará decisiones políticas sin sustento jurídico.
“Si no hay pruebas, no se procede”, sentenció.
La presidenta insistió en que cualquier investigación debe seguir cauces institucionales y no responder a presiones mediáticas o políticas provenientes del extranjero. Señaló que tanto la Fiscalía General de la República (FGR) como la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) requieren elementos formales para actuar legalmente.
El mensaje también tuvo una carga política interna. Sheinbaum criticó a analistas y comentaristas que, según dijo, invocan el Estado de derecho sólo cuando conviene políticamente.
“No puede ser que estos comentócratas usen el Estado de derecho cuando les convenga”, lanzó desde Palacio Nacional.
La presidenta dejó claro que no pretende romper la relación bilateral con Washington, aunque sí busca marcar límites frente a lo que considera presiones políticas de Estados Unidos.